Psicología. Reseña de La Escuela Neolacaniana de Buenos Aires, reedición del libro de Ricardo Strafacce

La novela aigue a un grupo de psicoanalistas que deciden fundar una asociación y, con ella, un protocolo de atención a los pacientes basado en el maltrato: el "verdugueo".

14 de marzo de 2026 a las 11:01 a. m.
Reseña de La Escuela Neolacaniana de Buenos Aires, reedición del libro de Ricardo Strafacce
Ricardo Strafacce, escritor argentino.

Uno puede sospechar que la idea de La Escuela Neolacaniana de Buenos Aires salió de la pesadilla de un psicoanalista tras una jornada agotadora, después de horas escuchando historias y midiendo milimétricamente sus intervenciones.

También, que la novela sólo pudo ser escrita en Buenos Aires, porque luego de París cuenta con la mayor concentración por metro cuadrado de profesionales de esta disciplina.

Ricardo Strafacce, con una obra que puede asociarse a Osvaldo Lamborghini, a Macedonio Fernández, a César Aira, a Copi y a Sergio Bizzio, entre otros, pone el foco en esta comunidad: parodia y ridiculiza sus protocolos y ceremonias, su jerga y el malentendido que impregna la transmisión de su saber.

Un grupo de psicoanalistas reunidos en un bar conversa y pasa en limpio sus experiencias –entre pedidos de cerveza, café y whisky que van y vienen–; a su vez, la ocasión les exige poner en juego su pericia en el uso de bastardillas orales para enfatizar determinadas palabras o conceptos.

El tema es la “Función terapéutica del verdugueo”, variante clínica surgida primero como un chiste (“… que, con cierto cinismo, evocaba el peculiar trato que Lacan dispensaba a sus pacientes”), y que luego se había transformado en motivo de reflexión y método clínico.

“… El maltrato al paciente tenía de verdad valor teórico puesto que cumplía la función terapéutica de que este abandonara la posición sacrificial y recuperara, o alcanzara por primera vez, la posición narcisista”, leemos en un fragmento.

Cada participante expone su caso: como los pacientes son distintos, han acordado que el maltrato debe aplicarse con una técnica diseñada especialmente. Uno de los participantes cuenta que su método consiste en interrumpir permanentemente al verborrágico angustiado por la creencia de que nadie lo escucha; otro hace bañar en el consultorio a la mujer obsesionada con el aseo personal (en eso se le va todo el tiempo de la sesión), y está la que se insinúa al onanista con prendas abiertas y escotadas.

Pero el líder, hacia el final del encuentro, propone un giro que lleva la teoría a un nivel más avanzado, donde el eje está puesto en el “deseo del analista”.

Para profundizar, los invita a una comida en su mansión en un exclusivo country, al que además deberán concurrir las seis personas de los casos relatados.

A partir de ahí, el narrador acelera y lleva las acciones y los personajes a un mayor nivel de delirio: lo que había comenzado como una broma, y continuado como método de trabajo, desemboca en una puesta en escena de jerarquía sadiana en la que participan profesionales, pacientes, mayordomos, jardinero, mucamas y guardias de seguridad.

Con una prosa contenida, precisa y sin desbordes, Strafacce muestra una versión divertida y chispeante del mundo psi. Un humor que surge de la precisión con que capta gestos, fórmulas y ceremonias de una práctica donde la palabra es, al mismo tiempo, herramienta, máscara y arma.

Para leer La Escuela Neolacaniana de Buenos Aires

Ricardo Strafacce.

Reedición de Blatt & Ríos.

132 páginas.

Buenos Aires.

2025.