En el Macu. Álvaro Izurieta y el llamado del arte

La muestra es una puerta abierta a la obra de este incansable artista cordobés cuya pasión por el arte nació de muy pequeño y fue sorteando un aprendizaje que lo elevó como un maestro inusual del color y del dibujo.

09 de junio de 2026 a las 02:23 p. m.
Álvaro Izurieta y el llamado del arte
Álvaro Izurieta artista plástico expone sus obras en el MACU Museo arte contemporáneo de Unquillo con diversas pinturas y dibujos que dan cuenta de su trayectoria.

Imaginar a un niño de 5 años que ve a su mamá en la cocina y sobre una de las sillas hay una hoja de papel con el dibujo de una cabeza de caballo. El niño se acerca, lo observa y queda fascinado por los trazos, las formas, el volumen que adquieren sobre una hoja de papel, y le dice a la madre: “¿Qué es esto? ¡Quiero hacer esto!”.

El dibujo era de Ignacio, el hermano mayor, que nunca volvió a dibujar, y ese niño, más de 70 años después, recuerda ese episodio como el comienzo de todo, el despertar al arte, el primer rastro de una pasión y un oficio que lo llevó a realizar miles de obras con técnicas mixtas, siempre con el dibujo como base y sustento de todo.

“Siempre fui dibujante”, dice Álvaro Izurieta caminando entre sus pinturas y dibujos en el Macu en Unquillo, en una retrospectiva de su obra. “El dibujo se me dio casi naturalmente, en la escuela dibujaba todo el tiempo y la maestra me apoyaba, me decía que iba a ser un gran artista. Una fecha patria pedí permiso para ir sábado y domingo a la escuela y dibujé con tiza un mural de la batalla de San Lorenzo en el pizarrón. Todos quedaron fascinados y la maestra lloraba cuando hubo que empezar las clases y borrarlo”, recuerda con emoción.

En el Macu están colgadas obras que destacan diversos períodos de su carrera, y cubren una variada diversidad de técnicas, de formatos, de temas. El cuerpo humano domina entre los intereses, pero aparecen paisajes y una fijación en principio secundaria pero muy poderosa con uno de los temas más persistentes de la historia del arte: el caballo, que emerge de manera secundaria en algunas obras y en otras tiene especial protagonismo.

Álvaro Izurieta artista plástico expone sus obras en el MACU Museo arte contemporáneo de Unquillo con diversas pinturas y dibujos que dan cuenta de su trayectoria.
Álvaro Izurieta artista plástico expone sus obras en el MACU Museo arte contemporáneo de Unquillo con diversas pinturas y dibujos que dan cuenta de su trayectoria. (Javier Ferreyra )

De caballos y de cuerpos

Si el cuerpo humano es la manera de plasmar una técnica y una forma de ver, con las fuerzas pasionales, las tensiones musculares, la expresión facial y el contexto pictórico, el caballo es, tal vez, el siguiente gran tema viviente de la pintura.

Y basta acercarse y observar detenidamente los caballos del pequeño aguafuerte alusivo a la serie “La Conquista del desierto”, de 1964, para detectar la maestría del dibujo, la sustancia de la técnica y la habilidad pictórica que implica transformar lo que se mira en algo diferente que imponga un sentido como forma de apreciar.

Esos caballos tensos, furiosos, estirados y sofocados en el desierto ardiente y violento de indios, ejércitos y fronteras, emergen con su ahogo como una aproximación a una forma estética de plasmar la figura.

Y si el caballo es una forma sugerente de lo viviente y el cuerpo humano el máximo desafío de expresión pictórica, el centauro en esa unión de cuerpo y caballo ofrece una provocación aún más intensa. Y Álvaro Izurieta desarrolla en la serie de los centauros una expresividad precisa en el trazo y sugerente en las leves pinceladas de color que apenas acarician las líneas y alisan los contornos.

Álvaro Izurieta artista plástico expone sus obras en el MACU Museo arte contemporáneo de Unquillo con diversas pinturas y dibujos que dan cuenta de su trayectoria.
Álvaro Izurieta artista plástico expone sus obras en el MACU Museo arte contemporáneo de Unquillo con diversas pinturas y dibujos que dan cuenta de su trayectoria. (Javier Ferreyra )

La obra expuesta

Claro que Izurieta es un maestro del pincel y del gran formato. Y las obras expuestas muestran la heterogénea manera con la que abordó la pintura. “Trabaja en varias obras a la vez y con varios estilos. Sus etapas no son rupturas, hay continuidad y puede trabajar en cosas muy dispares a la vez”, dice su hija Adela, que lo acompaña a todos lados y ha sido su modelo constante.

“Como los hermanos son muy inquietos, ella ha posado siempre desde chiquita para mí. Aprendí mucho de ella como mi modelo favorita”, dice Álvaro y señala varios retratos en los que la modelo fue Adela, así como el lugar privilegiado en la muestra que tienen los retratos de toda la familia.

La muestra en el Macu no es necesariamente una retrospectiva, sino un recorrido con puntos de contacto con la trayectoria. Álvaro camina por la sala del museo, señala algunos aspectos técnicos, recuerda fechas.

“Para mí, ver las obras acá es muy distinto a como las veo en mi taller. Es muy lindo encontrarse como fuera de la realidad de todos los días. Ver desde otra distancia, otro ángulo. Salir del taller y ver la obra afuera es una sensación diferente, siempre pienso en cómo se verá mi cuadro en la distancia. Llevo más de 50 años trabajando en mi taller en soledad y silencio, y encontrarme con esta obra me da la sensación como que ya no pareciera mía”, dice.

Álvaro Izurieta artista plástico expone sus obras en el MACU Museo arte contemporáneo de Unquillo con diversas pinturas y dibujos que dan cuenta de su trayectoria.
Álvaro Izurieta artista plástico expone sus obras en el MACU Museo arte contemporáneo de Unquillo con diversas pinturas y dibujos que dan cuenta de su trayectoria. (Javier Ferreyra )

Del dibujo al color

Una carrera que empezó en el lejano pueblo de Buchardo, en el extremo sur de Córdoba, con ese niño mirando el dibujo de una cabeza de caballo y sintiendo que quería hacer eso.

Después, diversos cursos, la búsqueda de maestros, la infructuosa experiencia en la Escuela de Bellas Artes en la que un profesor le dijo que tenía mucho talento y era mejor que dejara la escuela y buscara un buen profesor.

Así recayó en la guía del gran escultor Antonio Pujía, hasta que se instaló en Unquillo, por la misma época en la que Carlos Alonso y otros artistas coincidieron en refugiarse en esa pequeña localidad.

Siempre con la familia a cuestas y la ayuda de su esposa, que dejó todo para que Álvaro pueda estar todo el tiempo en su taller y dedicarse al arte.

“El segundo paso, cuando ya manejaba bien el dibujo, fue pasar al color. Quería conformarme con dibujar, me costó pasar al color. Fui a Europa a ver a los grandes maestros y me volví con una experiencia en el color y en la abstracción muy importante”, comenta mientras aparecen los cuadros de gran formato con pinceladas nutridas, colores puros y una fuerte inclinación por los cuerpos y sus ritmos desde ángulos inusuales.

Los paisajes expuestos también dan cuenta de ese recorrido no lineal de una dedicación a la pintura que parece ir más allá de las escuelas, de las modas, de las tendencias.

Una pintura que se deja llevar por la intuición y la inclinación hacia los gustos, y que en cada detalle está presente ese niño imantado por el dibujo de una cabeza de caballo y la sísmica ansiedad natural de que eso era lo que tenía que hacer.

Álvaro Izurieta artista plástico expone sus obras en el MACU Museo arte contemporáneo de Unquillo con diversas pinturas y dibujos que dan cuenta de su trayectoria.
Álvaro Izurieta artista plástico expone sus obras en el MACU Museo arte contemporáneo de Unquillo con diversas pinturas y dibujos que dan cuenta de su trayectoria. (Javier Ferreyra )

Para ver Álvaro Izurieta. Paisajes, figuras y abstracciones

Museo de Arte Contemporáneo de Unquillo, de viernes a domingo. Entrada libre. Hasta el domingo 14 de junio. Viernes, de 16 a 19. Sábados y domingos, de 10 a 13 y de 16 a 19.