Deán Funes. Naranjo y Laurel: el refugio artístico que concentra fotografías y pasteles
Mario Sanzano es un amante de la restauración. En esta ocasión, eligió una casona, en la que, junto a su hijo Marcos, montaron una muestra que une sus pasiones. En una extensa entrevista, hablaron de arte, experiencias personales e historia familiar.
A principios de abril, en Deán Funes, una casona abandonada de comienzos del siglo 20 se convirtió en un espacio para quienes desean disfrutar del arte visual, la naturaleza y un clima cálido. Mario Sanzano, artista y dueño de Naranjo y Laurel, dijo: “Esta es una casa que está hecha por amor al arte”.
El proyecto nació sin un rumbo fijo y con el tiempo se transformó en una galería. “Tiene exactamente el mismo concepto que cuando estás pintando un cuadro, haciendo una escultura, componiendo, escribiendo un poema”, explicó.
Un proyecto familiar
Es difícil imaginar una obra cuando el lienzo aún está en blanco. Lo mismo pasó con la casa. Marcos Sanzano, fotógrafo y cineasta, reconoció el esfuerzo que conllevó el armado de la galería: “Cuando ya estaba todo más definido, pusimos una fecha y empezamos con la curaduría de los pasteles y las fotos”.

Sin embargo, la galería va más allá del núcleo duro e incluye a toda la localidad. Armada con fragmentos de Deán Funes, la casa es una obra de arte en sí misma: está llena de murales, muebles recuperados, baldosas con patrones, colores vibrantes, objetos decorativos, antigüedades rescatadas de los rincones más recónditos. Todo encontró su lugar y cada cosa es puesta en el valor que le corresponde.
“Es una conjunción de cosas que, desgraciadamente, los deanfunenses no valoramos. Yo he ido al rescate de algunas y les he encontrado un nuevo lugar”, reflexionó Mario. “Más allá de lo decorativo, que atrapa, cuando encontrás que esas cosas tienen un significado, más linda se pone la historia”, agregó.

El lugar comenzó siendo un hogar, que luego se dividió en tres. También fue repartición pública, ya que tiene un portabandera. Está ubicada a una cuadra del antiguo ferrocarril, en torno al cual se organizó la ciudad. Sin embargo, el motivo de su existencia es aún un misterio.
La magia está en que cada persona saque sus propias conclusiones y descubra la casa por sí misma. Enfocar la atención, sacar una foto, preguntar por algo en particular, son partes de un viaje personal al que invita la casa.
La historia detrás del nombre
La explicación parece simple: al fondo, en el patio, hay un naranjo y un laurel. “Cuando vi el laurel, que es una belleza, me entusiasmé e investigué sobre los laureados”, explicó Mario.

La victoria representada por las hojas de este árbol y el mito de Apolo y Dafne comenzaron a construir este nombre. Pero ¿y el naranjo? En esa investigación, el pintor descubrió que este frutal es la representación del amor; de ahí la popular búsqueda de la media naranja.
“Es la conjugación de la victoria y el poder, con el amor. Me parece una cosa fantástica”, expresó. Como símbolo de esta unión, un verso de Miguel Hernández, poeta español, que puede leerse en una mayólica de la fachada de la casa: “De la contemplación nace la rosa; del amor, el naranjo y el laurel; tú y yo, del beso aquel”.

"El viaje interior": fotografías del sudeste asiático
La pasión de Marcos por la fotografía se despertó muy temprano, mirando películas animadas y, tiempo después, Mario le compró una cámara descartable con la que capturó sus primeras imágenes.
En la sala azul de la casa presenta “El viaje interior”, una selección de imágenes de Myanmar, Tailandia, Laos, Camboya, Vietnam e Indonesia. “Se llama así porque yo iba desplazándome geográficamente, pero también iba cambiando como persona por el impacto de esos viajes”, contó.

“Me gusta que la fotografía tenga cierto peso estético o atmosférico, que te impacte como espectador, que te guste desde una cuestión emocional, que te haga preguntar, que te haga viajar”, reflexionó Marcos. “Son situaciones muy particulares, retratos que me impactaban desde el punto de vista cultural, espiritual y religioso. Eso se ve en la arquitectura, la gente, los hábitos”, sumó.

A pesar de la cuestión técnica, también hay que estar abierto a que la sorpresa aparezca. “Voy predispuesto a sacar fotos, a vivir los momentos con cierta apertura, pero no voy buscando una foto en particular”, contó Marcos.
“También voy descubriendo mis propias fotografías y me van impactando. Fue un trabajo largo, hasta que llegué a esa selección condensada y compacta”, dijo el fotógrafo. Esta muestra, que ya no se encuentra disponible en Naranjo y Laurel, se presentará en la Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales de Córdoba, a partir del 19 de mayo.
"El gesto y el silencio": paisajes del norte cordobés
Mario comenzó a dibujar copiando viñetas de historietas mientras, durante un verano, se recuperaba de hepatitis. Dos años después, en 1973, ese gusto lo llevó a estudiar con Martín Santiago, pintor y docente español, radicado en Deán Funes, quien vivía frente a su casa.

En la sala amarilla expone “El gesto y el silencio”, una serie de paisajes y flores hechos con tiza pasteles. “Lo lindo es que vos tenés el elemento en la mano, no hay ninguna herramienta en el medio”, explicó el pintor. “Me gusta el color puro, el gesto, la raya. No me gustan las cosas difuminadas, ni meter la mano. Me gusta el trazo lo más limpio posible”, contó sobre la técnica artística.
Para el gesto, hay que estar dispuesto a sentir y a transformar ese sentimiento en arte: “Darle rienda suelta a la mano y confiar en lo que hacés. Después mirás y te sorprendés a vos mismo. Me he descubierto dibujando sin mirar lo que la mano está haciendo. Es una cosa muy loca”.

Esta serie de pasteles comienzan desde la imaginación y de fotos: “Me enfermé de Covid y no tenía energía suficiente para pintar al aire libre”. Sin embargo, esto genera una contradicción en él, por lo que no se limita a copiar la fotografía, sino que la toma como inspiración: “Es un ejercicio muy válido, pero no es la tarea del artista. El artista tiene que transformar una realidad en otra”.
Según Mario, “es una especie de nueva oportunidad para renacer. Fueron creaciones desde muy adentro y en silencio”. Para estas piezas, se olvidó del apabullamiento de la naturaleza, concentrándose en la intimidad y la introspección.
Para ir
Marcos Sanzano presentará "El viaje interior" en la Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales de Córdoba (Belgrano 224). La inauguración se llevará a cabo el martes 19 de mayo, a las 19. La muestra podrá visitarse hasta el 10 de junio.

