Política cultural. Librerías y editoriales independientes, en alerta por la desregulación del precio del libro
El Gobierno busca modificar y derogar leyes que protegen la diversidad cultural y garantizan el precio justo de materiales de lectura.
Se conoció en los últimos días la insistencia del Gobierno nacional por derogar y modificar la Ley del Libro, que garantiza, entre otras cosas, que los precios de los materiales sean unificados en el territorio nacional.
De acuerdo con un anteproyecto elaborado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, el oficialismo buscará desregular el sector a través de cambios clave dentro de la ley 25.542, que data de 2001.
Cabe recordar que, desde que asumió el gobierno de Javier Milei, el tema forma parte de su agenda. Así, al conocerse la insistencia por modificar el marco regulatorio, libreros, editoriales y cámaras del sector salieron a cuestionar el proyecto.
La Cámara Argentina del Libro (CAL) rechazó mediante un comunicado el proyecto aduciendo: “El precio único del libro es la herramienta fundamental para proteger a las librerías independientes de barrio y a las editoriales pymes frente a la concentración del mercado, garantizando el acceso federal a la lectura y sosteniendo la bibliodiversidad de nuestro país”.
Y cerró el comunicado diciendo: “La diversidad de nuestro mercado editorial es un logro colectivo y un patrimonio cultural. Defendamos la Ley del Libro”.
Juan Manuel Pampín, presidente de la CAL, explicó por radio 750 que la desregulación podría concentrar la actividad en poquísimas manos.
“Si las grandes superficies, las plataformas, se meten en precios, estamos seguros de que van a hacer dumping y a trabajar a pérdida y rompiendo algo que hoy funciona”, aseguró.
La situación en Córdoba
Consultado sobre el asunto, Juan del Campillo, uno de los dueños de La Librería, una pequeña librería ubicada en Lavalleja 29, muy cerca de La Cañada, asegura que, de concretarse el proyecto, se trataría de un “golpe mortal” para negocios como el suyo.
“La Ley del Libro a nosotros nos cubre, ya que el libro tiene el mismo precio de tapa en todos lados. Eso genera que las librerías chicas como las nuestras les podamos hacer frente a las grandes cadenas, porque sabemos que el libro va a salir igual en todos lados”, arranca diciendo Del Campillo.
Y aclara que, en el caso de derogarse la ley, las grandes cadenas podrían comprar por cantidad (como, por ejemplo, unos 500 libros) y así tener un margen mucho mayor y entonces podrían vender cada ejemplar mucho más barato. “En cambio nosotros, cuando sale un libro importante, ¡cuántos podemos comprar! Diez o 15 ejemplares como mucho. Entonces el margen es mucho menor”.
Según Del Campillo, “eso haría que progresivamente las librerías chiquitas vayan cerrando y quedarían solamente las grandes cadenas”.
Además el librero comenta que esta desregulación beneficiaría a Mercado Libre, por ejemplo, porque los libros empezarían a venderse mucho por esa vía.
Por último, el librero asegura que el cambio en la ley también perjudicaría a las editoriales pequeñas que se sirven de las librerías pequeñas para distribuir y hacer conocer su material.
“Al desaparecer las librerías chiquitas, por no mantener el mismo precio que las cadenas grandes, desaparecerían también las editoriales independientes, por ejemplo de acá de Córdoba. Una editorial de poesía independiente no puede dejar sus ejemplares en las grandes cadenas porque no se las aceptan”, aseguró.

