En el ojo del narcotráfico
Córdoba pasó a ser un objetivo clave en el mapa nacional del tráfico de drogas pesadas y, por lo tanto, son necesarias políticas que tengan en cuenta la nueva dimensión del fenómeno.
Son recurrentes las informaciones de distinta procedencia que alertan sobre el avance del tráfico de drogas en el territorio argentino y los mecanismos cada vez más sofisticados que ponen en marcha los "narcos" para evadir los controles. Estas maniobras son alentadas en gran medida por la cantidad de pistas de aterrizaje clandestinas ubicadas en zonas estratégicas del norte del país, adonde llegan toneladas de estupefacientes desde diferentes destinos, sobre todo de Bolivia, según se ha probado en la Justicia.Este diario publicó el pasado domingo un extenso informe sobre un caso resonante de tráfico de cocaína de máxima pureza procedente de la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra, que terminó con la carga incautada y con algunos miembros de la banda juzgados y condenados.Entre los pasajes relevantes en torno de ese y otros episodios, se detectó que la provincia de Córdoba ha pasado a ser un objetivo clave en el mapa nacional del tráfico de drogas pesadas. Al respecto, se recuerda el tráfico de una tonelada de cocaína que salió de esta provincia camuflada en molinos de viento y que, luego de burlar hasta controles aduaneros, los "narcos" enviaron a España, donde recién pudo ser secuestrada.Esta situación avala distintas presunciones, en el sentido de que Córdoba ha dejado de ser sólo un lugar de circulación al "menudeo" de drogas. En la provincia rige la ley número 10.067, que habilitó a la Justicia ordinaria a perseguir la venta de estupefacientes en los llamados "quioscos" diseminados en distintos barrios, mientras que el fuero federal se encarga de casos que involucren a "narcos" de mayor envergadura.En ambos casos, los controles deben ser exhaustivos y permanentes, para que no siga vigente aquella vieja regla que dice que sólo se incauta un mínimo porcentaje de la droga que circula por las rutas argentinas.Por otro lado, en el marco del nuevo proceso electoral en marcha rumbo a las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso) del 11 de agosto, que definirán las candidaturas para las urnas legislativas del 27 de octubre, algunos postulantes marcan entre sus principales propuestas de campaña la "lucha contra el narcotráfico". Una promesa que, sin embargo, muchas veces queda a mitad de camino, a la luz de las escasas manifestaciones y acciones que se llevan adelante en el Congreso de la Nación tendientes a combatir ese flagelo.Córdoba elegirá a nueve diputados nacionales, los que reemplazarán a otros tantos en la representación que tiene la provincia en el Congreso (en total, 18 diputados y tres senadores). Es una buena oportunidad para que los candidatos y los que continuarán en sus bancas no se queden en vanas promesas mediáticas sobre la necesidad de encarar una lucha decisiva contra el narcotráfico.

