Nuevo desafío en Epec
Siempre en los bordes de una nueva crisis, la sociedad espera ahora que los cambios en Epec apunten a una gestión más eficiente, menos burocrática y sin privilegios empresariales o sindicales.
En una vuelta de tuerca en la Empresa Provincial de Energía Eléctrica (Epec), el Gobierno provincial relevó a los miembros del directorio y designó y puso en funciones a sus reemplazantes, confirmando así la presunción –o la certidumbre, si se quiere– de que existían desavenencias muy grandes entre el gobernador Juan Schiaretti y el ministro Hugo Testa con las ahora ex autoridades de Epec. La manzana de la discordia fueron los cortes de energía en el verano, los aumentos tarifarios necesarios para atender la suba de costos –en especial, los salariales–, el financiamiento de la nueva central Bicentenario de Pilar, el uso de los fondos específicos para la Estación Transformadora Arroyo Cabral y la gestión un tanto díscola del directorio saliente respecto de las pautas fijadas por el Gobierno provincial.La primera e inevitable pregunta que surge es por qué se demoró tanto en decidirse este recambio, ya que pasaron casi nueve meses desde el apagón de enero y en todo este largo lapso no se dieron respuestas satisfactorias a los usuarios y a la opinión pública sobre el origen y la posible evolución de la situación energética para las próximas temporadas de verano e invierno, que además, en este último caso, coincidirá con los comicios para autoridades provinciales.La crisis energética está latente y pende como una amenaza sobre toda la provincia, en particular sobre el Gran Córdoba. Y no se debe sólo a la falta de lluvias y, por ende, al bajo nivel de los diques, sino también a la falta de inversiones y a las erráticas políticas sobre energía seguidas en los últimos tiempos, además de una dudosa eficiencia de la empresa estatal distribuidora y proveedora del servicio.No todo depende de Epec sino de una actitud responsable del Gobierno provincial. Un ex vocal de Epec dijo precisamente eso, que "muchas de las cuestiones que influyen en la mala gestión no dependen del directorio y sus gerentes, sino de decisiones políticas", y mencionó en particular las discrepancias para financiar el repago de la nueva central de Pilar. Cuando se produjo la crítica situación en la segunda quincena de enero, hubo quienes le señalaron al gobernador que lo que Córdoba necesitaba no era una central eléctrica, sino mayores inversiones en los sistemas de transformación y distribución.Se requiere, entonces, actuar con claridad y decisión. En todo el sector público tiene que haber reglas igualitarias y transparentes, sin excepción. Ni Epec ni la Municipalidad de Córdoba pueden tener regímenes corporativos ni sistemas hereditarios para la designación de personal. Debe cumplirse el principio republicano de igualdad ante la ley, que vale tanto para las empresas públicas y privadas como para los sindicatos.Epec debe ser una empresa pública eficiente y eficaz, sin privilegios para sus directores, vocales o empleados. Es lo que el pueblo quiere.

