Nació en Córdoba una bebé a partir de óvulos vitrificados
La técnica parte del congelamiento ultrarrápido de los gametos femeninos. En muchos casos, mejora las chances de lograr un embarazo.
Milagros se llama la bebé que fue concebida con óvulos vitrificados de su madre y que estrena su primer mes de vida. "No podía llamarse de otra manera porque es fruto de la ciencia, de los métodos más desarrollados como poder preparar mi útero, extraerme óvulos, conservarlos por vitrificación y luego implantarlos; pero en esto está también la ayuda de Dios", dice M. (41 años), la orgullosa mamá, en un tono de calma satisfacción.No es para menos, ya que junto a su marido han transitado cinco años intentando tener un hijo por todos los medios. Incluso se inscribieron para adoptar un niño, pero en tres años de espera, cuentan que nunca nadie los llamó."Sólo nosotros sabemos por todo lo que pasamos –reflexiona M.– y luego de cada frustración quedamos por el piso, pero hay que volver a levantarse".Su marido, asegura, "está chocho y la malcría cargándola en brazos todo el tiempo".Y van por más, ya que en un futuro no muy lejano, piensan redoblar la apuesta para darle un hermano a Milagros. "Cuando llegue el momento, vamos a empezar todo el proceso de nuevo, porque no quedó ninguno de mis óvulos", dice. Técnica efectiva. El de Milagros es el segundo caso reportado en Córdoba por el centro de reproducción asistida Fecundart de un bebé gestado con la técnica de vitrificación. La primera vez fue con óvulos donados, y ahora, en cambio, los gametos fueron proporcionados por la madre. La vitrificación es un proceso de congelamiento ultrarrápido, que preserva la buena calidad de los óvulos sin formar cristales, lo que marca una franca diferencia con la criopreservación tradicional.José Pérez Alzaa, director médico del instituto, explica que M. "es una paciente que no tenía hijos, con baja respuesta a la estimulación ovárica, que ya se había realizado tres tratamientos con Icsi (inyección intracitoplasmática de espermatozoide) sin resultados".El nuevo intento implicó otro fármaco para estimular los ovarios, y así se obtuvieron tres óvulos que fueron vitrificados. Y cuatro meses más tarde, ya sin el efecto del medicamento sobre el endometrio, se preparó el útero con estrógenos y progesterona para albergar al futuro bebé. En ese momento se desvitrificaron los óvulos y se fecundaron con los espermatozoides del marido."Se obtuvieron dos embriones que fueron transferidos al útero materno sin dificultad", apunta el especialista. De ellas se desarrolló Milagros, que nació el 10 de diciembre por cesárea, con 2.800 gramos.

