Juicio a Videla: el misterio de uno de los asesinados
José Villada no era un militante. Aún no se sabe por qué fue acribillado.
¿Por qué mataron a José Osvaldo Villada? No figuraba en ningún registro como “subversivo” y no parece haber pasado por centros clandestinos de detención, pero ingresó a la morgue judicial el 28 de mayo de 1976 junto a los presos de la UP1 José Ángel Pucheta y Carlos Alberto Sgandurra.
Villada tenía 30 años y vivía en Villa Páez. Su familia dice que salió a comprar cigarrillos aquel día y que un mes y medio más tarde tuvieron que ir a reconocer su cadáver, que había sido acribillado a balazos y tenía el rostro con signos de haber sido quemado, según consta en la instrucción de la causa que ahora se llama “Videla”.
Los familiares de este joven comenzaron a preocuparse porque no regresaba. Preguntaron en la Comisaría 11ª. En la Jefatura de Policía y en el Tercer Cuerpo de Ejército, hasta que llegó la advertencia de que no preguntaran más.
Un hermano de Villada declaró en la instrucción que tras un mes y medio de incertidumbre llegaron hasta la casa dos supuestos policías, vestidos de civil, solicitándole que concurriera a la morgue. Allí estaba el cuerpo de su hermano, con el rótulo de “Enfrentamiento armado con Fuerza de Seguridad”.
El recuerdo de este pariente es que el cuerpo tenía balazos por todas partes y en especial en la base de la nunca. Y que el rostro estaba quemado. Pudo ver poco y luego le entregaron a José Osvaldo en un ataúd cerrado y soldado.Villada es el único de los 31 asesinados de este juicio que no estuvo en la cárcel de San Martín (entonces Unidad Penitenciaria Nº1, UP1) o en el Departamento de Informaciones de la Policía (D2).
Una dificultad adicional para despejar la incertidumbre, dice el fiscal Maximiliano Hairabedian, es que no está determinado dónde fue el fusilamiento de Pucheta y Sgandurra. Porque tampoco se sabe si fue acribillado con ellos.
El fiscal adjunto, Carlos Gonella, agrega que, a pesar de estas incertidumbres, es un crimen de lesa humanidad y por lo tanto no está prescrito, “porque fue cometido en un contexto de terrorismo de Estado”.
No hay querellante por el caso de Villada. En Hijos afirman que comenzaron a rastrear su historia y que en su pasado tenía algún tipo de militancia social, un atributo que en la dictadura podía costar la vida. Tal vez en el juicio se devele el misterio.

