Una bala más en la recámara
La Corte Suprema de EE.UU. ratificó el derecho constitucional de los particulares a portar armas.
La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos determinó que la Segunda Enmienda de la Constitución garantiza a los ciudadanos estadounidenses el derecho fundamental de portar armas y que las leyes ordinarias no pueden ir en contra de esa norma. La novedad fue festejada como una victoria por los partidarios de la libre disposición de armas de fuego.La decisión de la Corte estaba referida a una ordenanza de Chicago que limitaba el derecho de los particulares a portar armas. Seguramente será aprovechada por miles de norteamericanos en todo el país que sienten que su derecho, un derecho fundamental según la Constitución, es vulnerado."Este es un momento de reivindicación para la gran mayoría de ciudadanos estadounidenses que siempre creyeron que la Segunda Enmienda era un derecho individual y una libertad digna de ser defendidos", dijo Wayne LaPierre, vicepresidente de la Asociación Nacional del Rifle.Esta gente sostiene que limitar la posibilidad de acceder a armas de fuego no hace a la sociedad menos violenta, sino que vuelve más vulnerables a las potenciales víctimas de un crimen. Algunos de los defensores de la libre portación van más lejos y se comparan con los médicos: los errores médicos y la mala praxis causan muertes, pero son más las vidas que se salvan gracias al uso de armas de fuego.Según esta visión, el país del que tan orgullosos están es algo similar al viejo Oeste, donde cada uno tiene que defenderse como puede de los malhechores. Estados Unidos tiene sus defectos, y no lo vamos a defender aquí, pero sus ciudades están lejos de ser el infierno que los partidarios de las armas pintan para justificar sus inclinaciones violentas. Esas inclinaciones que cada tanto explotan en un colegio, una oficina o un hospital y se llevan las vidas de mucha gente inocente.

