Nuestra ciudad, nuestro compromiso
Las acciones municipales son programadas por cada una de las áreas operativas, las que, a su vez, atienden reclamos y cuestiones fuera de programación. Walter Arriola.
He leído la nota del domingo pasado realizada por periodistas de La Voz del Interior , en la que se describe una situación que pone de relieve que sólo se realizan acciones municipales de mejoras y mantenimiento en un supuesto recorrido que hace a diario el intendente Daniel Giacomino al dirigirse o al retornar del Palacio Municipal.
Llama la atención que periodistas especializados en estos temas tengan poco conocimiento de cuáles son las implicancias de una gestión municipal en una ciudad con la escala de la nuestra, cuestión que no debería caberles, ya que han cubierto esta materia durante mucho tiempo.
Afirmar con tanta liviandad que el esfuerzo está direccionado para mostrar una ciudad más agradable en el recorrido que efectúa el intendente, merece al menos una reflexión.
Acciones programadas. Es necesario recordar que todas las acciones municipales son programadas por cada una de las áreas operativas correspondientes, las que, a su vez, atienden los reclamos y cuestiones emergentes fuera de programación. Por ello, resulta impensado poder maniobrar en forma discrecional las acciones sólo hacia un sector. Por caso, en alumbrado público las hojas de ruta se establecen una vez por semana por los jefes de la repartición, en función de un programa de mantenimiento de toda la ciudad.
Resulta impensado también intuir que la empresa de recolección de residuos (Crese) establece una nueva ruta interrumpida por determinadas cuadras, o que se hace un plan de bacheo que no responde a ninguna lógica, entre otras cuestiones, todo respondiendo a un supuesto recorrido que tendría por objetivo mirar una realidad agradable.
Basta recorrer otras zonas de la ciudad para descubrir que todo responde a una lógica de planificación en base a la cual se trabaja para cambiar y tener la ciudad que nos merecemos.
Es tan increíble aquella hipótesis como inaceptable. Hay una verdad en la nota cuando se afirma que la ciudad es inabarcable para los vecinos en general e, incluso para algunos periodistas, pero no para quienes gestionamos el Gobierno local. Para nosotros, la ciudad es abarcable por la obligación y la responsabilidad de paliar problemas a diario, para todos los sectores y vecinos.
Para los cordobeses. Hay muchas falencias y tenemos muchas deudas para con los cordobeses, pero trabajamos a diario para cambiar lo que nos duele.
No sería sincero si no dejara de señalar que me llamó la atención la forma en que se menciona que vivo en un country. ¿Puede alguien suponer que esa situación nos inhabilita para trabajar para los cordobeses? Miles de vecinos viven en barrios de esas características, muchos son o han sido funcionarios, otros son profesionales serios, también comprometidos periodistas. El compromiso con la tarea que uno se propone depende del grado de convicción y la escala de valores que tengamos y no del lugar en que vivimos.
Parece que comentar cómo se ve una parte de la ciudad resulta infinitamente más fácil que resaltar el trabajo diario, aun con desaciertos, para contribuir a lograr la ciudad que nos merecemos los cordobeses.
No sería faltar a la verdad, pero desnaturalizaría nuestro análisis si dejo de señalar que aspiramos a contar con un periodismo independiente, de cuya visión objetiva y crítica sea posible esperar el señalamiento de lo que está mal o de lo que falta por hacer como parte del ejercicio ciudadano de corresponsabilidad que nos cabe en el diario quehacer.
Afirmar que un gobernante ha trazado una miniciudad dentro de la ciudad sólo para tapar la realidad, es tan distorsionante como lo sería afirmar que no hay demandas que solucionar o resolver. Con muchos errores, pero también con algunos aciertos, trabajamos a diario con una visión integral de la ciudad, a la que queremos de manera entrañable.
*Secretario de Gobierno de la Municipalidad de Córdoba

