Novedad sobre ruedas
Los patines hacían furor hace un siglo en nuestra ciudad, a la par de los porrazos.
A principios del mes de junio de 1910, una primicia advierte sobre una nueva moda: los patines: "Nuestros niños de la buena sociedad han adoptado el sport del patín definitivamente. Ya se habla de hermosas fiestas de patín en que demuestran su habilidad las más elegantes niñitas de nuestra élite y algunos caballeros. El auge del patín imperará pues, de modo que auguramos una larga serie de reuniones llamadas a distraer buenas horas, especialmente en estos días invernales".Sin embargo, hacia fines del mismo mes, lo que era pura diversión se transforma en el llamado de atención para la autoridad policial: "No nos explicamos por qué el señor jefe de policía no ha advertido todavía un grave peligro. Acaso será modesto que no se haya dado cuenta de que esos entusiastas patinadores chiquillos y grandecillos cunden como langosta por las calles pavimentadas de madera de la ciudad, habiendo escapado ya muchos milagrosamente de que un vehículo les rompa la "testamentaria". Luego, si hay una desgracia, cargarán las responsabilidades los que en realidad no tendrían la culpa, pero nunca sobre los que tienen de verdad. Que trabaje un poquito esos agentes sin temor al cansancio bárbaro que, al fin y al cabo, aunque se les paga una miseria, les resarcirá de ello la gratitud de varias madres".Del patín al skate actual, esta historia, sin dudas, se ha construido golpe a golpe.

