Marinero en tierra cordobesa
Córdoba fue una de las patrias de exilio que albergó al gran poeta español Rafael Alberti.
Marinero en tierra, obra de juventud del español Rafael Alberti, está atravesada por la nostalgia del mar, a cuyas orillas había crecido el poeta. Nacido en Cádiz en 1902, su familia se trasladó a Madrid durante su adolescencia. Pero ningún desgarro sería comparable al que sufrió una década después. Cuando estalló la Guerra Civil, Rafael y su esposa María Teresa León huyeron a Ibiza, donde vivieron ocultos y con el apoyo de unos pescadores, hasta que un barco de bandera republicana los ayudó a llegar a la península y, de allí, a Madrid. Su activa militancia por la causa republicana los obligó a exiliarse: primero a París, después a Roma y, finalmente, a la Argentina, donde residió 23 años.El "poeta de la calle", como le gustaba definirse a uno de los últimos representantes de la Generación del 27 –integrada por su dilecto amigo Federico García Lorca, Luis Cernuda, Dámaso Alonso, Gerardo Diego y Vicente Aleixandre- radicó entre 1939 y 1942 en Córdoba. La familia Aráoz Alfaro, que en 1956 recibiría a Pablo Neruda, lo hospedó en su finca de Villa del Totoral y ayudó a la pareja a obtener documentación argentina para su traslado a Buenos Aires. En Totoral nació su hija Aitana y finalizó su primera obra americana, Entre el clavel y la espada. Un árbol de encina lo recuerda. Y sus versos al pueblo hospitalario en La arboleda perdida.En una de esas "bajadas" a la ciudad, Alberti dio una conferencia a sala llena en el Teatro Rivera Indarte. Anunciada el 19 de mayo en las páginas de La Voz, la auspiciaba el Círculo de la Prensa y su presentador fue uno de los nombres fundamentales de la Reforma del 18: Deodora Roca. A sala llena, como testimonia la fotografía que acompaña la crónica de marras, ese 4 junio de 1940 el español evocó el arte y la amistad de su compatriota y amigo, Federico García Lorca, fusilado en agosto de 1936. Finalmente, Alberti recitó el poema que Antonio Machado escribió con motivo la muerte dramática y terrible del "cantor de Granada".
(La pintura que acompaña este post corresponde a una obra del pintor Pedro Pont Vergés, gran amigo del poeta)

