Las horas extras no arreglan los semáforos
05 de julio de 2011 a las 04:26 p. m.
El jefe de semáforos cobra más que la rectora de la UNC y no tiene ni título de técnico por correo. Eso se refleja en el estado de los semáforos que dan pena: sucios, desteñidos, tardan un siglo en reparar las fallas o directamente no se reparan nunca. Para muestra basta un botón. La fotografía muestra dos semáforos, uno inclinado para un lado y el otro parece la torre de Pisa, desde hace meses se va inclinando un poquito cada día. ¡Qué desidia!

