El hogar de ancianos de Despeñaderos
Esta es otra parte de la historia:
Hola; soy una de las muchas personas que trabaja en "El hogar de Ancianos" de Despeñaderos, que por un grave accidente desgraciado está desde hace semanas en boca de muchos que no tienen la menor idea de cómo funciona y empiezan a aparecer un montón de conjeturas (ver Despeñaderos: perdió la vista tras brutal ataque en un geriátrico, 15/04/2011).
Les hablo de la parte humana, que con virtudes y defectos, con las que hace años estoy trabajando. Habrá muchas cosas que se deberían mejorar, puede ser, pero vamos a la parte que me compete, de eso se encargaran las demás autoridades.
Yo les digo, pacientes que hoy van y dejan como un paquete los familiares, amigos, allegados, a un anciano, con un montón de patologías, con un montón de riesgos y cada uno de ellos una vida hecha y que a nadie le importa. Sé que recibo a un ser humano, que por una cosa o por otra no puede estar en su entorno familiar, en su cama, en su mesa, en su casa, que molesta y ya no pueden atenderlo, ya sea por lo económico, por su enfermedad, por su discapacidad, me lo dejan a mí y a mis compañeros y que desde ese momento ya es parte de nuestras vidas.
Alguien que ellos no tienen la menor idea de quienes somos, de pronto pasamos a ser su única familia, los que vamos a empezar a atender sus necesidades como en su casa no lo pudieron hacer, nos encargamos de su higiene, de su alimentación, de su medicación, de su recuperación, tanto física, y lo principal lo emocional.
Todo lo que pasaron por radio, TV, ellos lo vieron y no saben lo mal que están, les tocaron su casa, y la pregunta es: ¿por qué se ensañan tanto? Con 207 vidas, algunos de ellos no les gusta vivir acá y ustedes se dirán por qué, para aquellos que tuvieron una familia, un pasar económico bueno, este HOGAR es poca cosa y nosotros lo entendemos. ¿Y qué podemos hacer nosotros?
Pero para aquellos, que son la mayoría, esto es un hogar, como en toda familia, como todo hogar hay dificultades que se irán solucionando o no. Tenemos pacientes con infinitas patologías, tenemos pacientes con muchas discapacidades, pacientes con problemas y qué debemos hacer: elegir las patologías o las discapacidades y recién recibirlos, cuando lo traen, y los bajan de autos importantes, de ambulancias de otras provincias.
Nosotros no somos más que un puente para el resto de sus vidas. Con respecto a lo que se informo que vaya saber quien de mala madera pudo denunciar, sobre los piojos, siempre hablando de nuestros hogares, quién no tuvo hijos o nosotros mismos con piojo, Cuesta sacarlos, dense una idea 52 abuelas de un solo pabellón con ellos en sus cabezas, sin contar las liendres.
Esta es la otra visión de los abuelos. Sigo insistiendo que se podría mejorar, claro que sí, Soy una de las tantas enfermeras que aman a los nonos, porque como muchos, son ancianos pero ya se comportan como niños, y que es lo menos que podemos hacer muchos de los enfermeros, tratar de darles lo mejor. Muchas enfermeras y enfermeros del "Hogar Elpidio Gonzales" de Despeñaderos pensamos lo mismo.
Alejandra Barrionuevo.

