Fernecito. La ruta del fernet en Córdoba: la app que te permite tomar un fernet por día por $ 15 mil al mes
La propuesta se llama "Fernecito" y ya cuenta con cerca de 20 bares adheridos en distintos puntos de la ciudad. Detrás del proyecto, está Franco Gavidia, jugador profesional de handball, quien busca fomentar encuentros, reactivar bares y convertir al fernet en una excusa para socializar.
Sus planes no eran quedarse en Argentina, mucho menos en Córdoba. La idea era regresar a sus compromisos en Europa, pero un problema con el visado fue el primer paso para que Franco Gavidia, jugador profesional de handball, considerara priorizar sus deseos personales por sobre los profesionales.
En la espera burocrática, Franco recibió una propuesta por parte de un club local que condensaba todo lo que quería: seguir desempeñándose como profesional en el deporte que ama y vivir en Córdoba, cerca de su hija.
De esto pasaron seis meses y, mientras reorganizaba su vida deportiva, Franco le dio forma a una idea paralela que ya tiene nombre propio: Fernecito, una membresía para amantes del fernet que, por una suscripción mensual de $ 15 mil, permite a sus suscriptores tomar un fernet gratis por día en cualquiera de los bares adheridos a la propuesta.
Conectar con su "cordobesitud", y con el otro
Hay algo profundamente cordobés en un vaso de fernet compartido. No solamente por la bebida en sí (Córdoba es la región con mayor consumo de fernet per capita del mundo), sino por todo lo que representa alrededor: la previa improvisada, la charla larga con amigos, la ronda de anécdotas que no termina.
Para Franco Gavidia, esa sensación adquirió otro peso después de pasar tantos años en el exterior. La idea de encontrarse con allegados a tomar un fernet cargaba con una nostalgia muy poderosa, que con el tiempo lo impulsó a darle forma a Fernecito.
“Amo el fernet, no sé cómo explicarte”, confiesa en diálogo con La Voz y se apura en aclarar que no tiene que ver con el consumo en exceso, ni con una contradicción entre el deportista y la bebida, lo que intenta explicar va por otro lado, uno más profundo.
“No es que vivo tomando fernet, pero para mí significa muchas cosas. Más después de haber vivido tanto tiempo afuera”, dice.
Durante años, Gavidia atravesó ciudades, idiomas y culturas completamente diferentes. Jugó en países donde casi nadie sabía qué era el fernet y donde las costumbres sociales funcionaban de otra manera. En medio de esa distancia, la bebida terminó convirtiéndose en una especie de vínculo emocional con Argentina.
“En Europa, yo iba a un bar en Polonia, en Hungría o en España y todos pedían ron con coca. Y yo quería tomar un fernet. Cuando encontraba un bar que tenía, no te puedo explicar la alegría. Me recordaba a mi ciudad. Lo tomaba y decía: ‘Qué ganas de tomar un fernet con mis amigos’. Me daba una nostalgia...”, confiesa.
Por eso, cuando habla de Fernecito, Gavidia insiste en que la aplicación no nació pensando solamente en consumo, promociones o negocios gastronómicos. Nació desde una idea de pertenencia.
“Para mí, el fernet siempre fue algo social. Amistad. Una invitación a conocer gente”, sostiene.
La ruta del fernet
La idea de lanzar Fernecito terminó de decantar mientras Franco caminaba por Nueva Córdoba. “Salía y veía los bares muy vacíos. Está todo muy parado”, cuenta y explica que pensó en esta membresía, también, como un incentivo para volver a ocupar esos espacios.
“La idea es usar el fernet como una excusa para sacar a la gente de su casa”, apunta, y en esa frase resume buena parte del espíritu del proyecto. Por su historia, para él socializar no es un detalle menor ni una actividad secundaria: es algo directamente relacionado con el bienestar emocional.
“Yo estuve mucho tiempo encerrado. Viví en países donde era horrible estar encerrado, no podía salir a la calle por el idioma, por la cultura o por el frío. Pasé mucho tiempo solo”, recuerda.
Fernecito propone circular, descubrir, moverse. Crear una especie de “ruta del fernet” que conecte distintos puntos de la ciudad y, sobre todo, distintas personas. Por ese motivo, cuenta, no te podés tomar todos los fernets que ofrece la suscripción en un mismo bar. “Podés tomar solamente un fernet por semana en un mismo bar, y eso es para incentivar que la gente conozca otros lugares”, explica.
La lógica detrás del sistema apunta justamente a eso: evitar que la experiencia se reduzca al consumo y transformarla en un recorrido social. Que alguien salga de su circuito habitual, conozca un bar nuevo, termine hablando con otra gente o simplemente encuentre un motivo para no quedarse encerrado.
“Queremos crear una marca cordobesa que promueva la cultura local y el valor de la amistad, el compañerismo y las reuniones sociales. Para nada estamos incentivando el consumo de alcohol”, aclara.
El matiz es importante, y él lo repite varias veces. Fernecito no intenta vender excesos ni fomentar hábitos problemáticos. La apuesta pasa por otro lado: recuperar espacios de encuentro.
Un buen arranque
Franco se confiesa sorprendido con la recepción inicial de esta app. Actualmente, cuentan con cerca de 20 bares adheridos, distribuidos entre Güemes, Nueva Córdoba, General Paz y Alta Córdoba, con planes de expansión hacia la zona norte. Y más adelante, también, la intención es desembarcar en otras provincias, aunque primero el foco está puesto en consolidar la comunidad local.
Vale destacar que, en un escenario económico complejo para la gastronomía, cualquier propuesta que genere circulación de personas se vuelve atractiva. Y si a eso se le suma el plus identitario de ser una idea que conecta rápido con Córdoba, el pronóstico es favorable.
Sobre Fernecito
Actualmente, la aplicación funciona como una web app. Desde el enlace disponible en Instagram, los usuarios pueden suscribirse pagando $ 15 mil mensuales. El lanzamiento incluye una promoción de dos meses al precio de uno. Otro dato importante para aclarar es que la suscripción no funciona mediante débito automático. “Si te gustó, lo renovás. Y si no te gustó, no”, aclara Franco.
Además, este jueves 14 de mayo, Fernecito tendrá su presentación oficial en el bar 6 Monos. Los suscriptores podrán ingresar gratis, mientras que quienes todavía no formen parte de la comunidad podrán acceder pagando una entrada de $ 15 mil que incluirá el fernet de la noche y dos meses de membresía.
–¿Estás contento con cómo se viene dando todo? ¿Se cumplieron tus expectativas?
–Sí, estoy muy contento. Como todo, al principio es muy a pulmón, hay que tener la cabeza fría e invertir, pero toda la gente que lo vio me dijo que es muy bueno, que soy pionero en esto, y que a nadie se le ocurrió algo parecido.
En cuanto a sus motivaciones personales para darlo todo de sí con este proyecto, Franco afirma: “Hago esto porque realmente quiero quedarme en Córdoba. A nivel deportivo, siento que ya cumplí todos los objetivos que me había propuesto: jugué un Mundial, competí al máximo nivel y viví experiencias increíbles. Ahora me toca pensar más en dónde quiero construir mi vida, y ese lugar es Córdoba. Para mí, es la mejor ciudad del mundo, y lo digo después de haber conocido muchas”.

