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Comer y beber

Cocina regional. Locro, tamales y folklore en una casona de Alta Córdoba

La cocina tradicional argentina tiene una nueva dirección en Córdoba, con música en vivo de jueves a domingos.

09 de julio de 2026, 14:47
Locro, tamales y folklore en una casona de Alta Córdoba
La casona de Güemes, un lugar para la cocina tradicional.

Los que conozcan Salta sabrán que hay una calle en la capital provincial que nunca duerme. La calle Balcarce es el lugar a donde siempre hay locro, empanadas y música folklórica en vivo para locales y turistas.

Esa es la idea en este espacio de Alta Córdoba, recrear ese espíritu tan característico del norte argentino. Hablamos de una casona que llama la atención desde la vereda con una fachada cuidada y un lindo cartel que invita a entrar.

Más allá de lo clásico, cuando abrimos la carta vemos que hay una intención de abarcar todo tipo de público y nuevas costumbres, porque también hay pastas, carnes, papas con cheddar, hamburguesas y lomitos.

La casona de Güemes, un lugar para la cocina tradicional.
La casona de Güemes, un lugar para la cocina tradicional. (La Voz.)

El interior

El salón es sencillo. Predominan la chapa, la madera y una decoración que respira folklore argentino: bombos, guitarras, ponchos y un escenario preparado para las noches de música en vivo, que llegan de jueves a sábado y también los domingos al mediodía.

Nosotros caímos un miércoles, así que nos perdimos el espectáculo. A cambio, una enorme pantalla LED transmite partidos del Mundial. Dato no menor: no estaba la calefacción encendida, con lo cual el invierno se siente mucho en el salón y baja puntos a la experiencia general.

La entrada

La atención es muy buena esta noche tranquila. Arrancamos con una de las especialidades de la casa: la Empanada de matambre cortado a cuchillo ($2.800). La masa se quiebra con facilidad y libera un relleno jugoso, casi fundente, donde aparecen cubos de matambre bien cocidos en su gracia.

Se suman papa, huevo y verdeo, el tridente clásico de la empanada salteña, aunque aquí el gran protagonista es la humedad del conjunto. Todo resulta muy sabroso y generoso. Llega acompañada por una yasgua que no le escapa al picante.

Dato: la carta de vinos comienza en los $12.500.

La casona de Güemes, un lugar para la cocina tradicional.
La casona de Güemes, un lugar para la cocina tradicional. (La Voz.)

El locro

Cuando llega el locro ($15.000) queda claro que la cocina no le tiene miedo a la abundancia. El plato reúne maíz blanco molido, porotos, zapallo, carne vacuna, carne de cerdo, mondongo, panceta, chorizo colorado y verdeo fresco como contrapunto.

La cuchara encuentra de todo en cada recorrido y eso siempre es una buena noticia. El problema aparece en el equilibrio general, cuando queda tan pesadito con tanta carga cocinada en la misma olla. Hay que regular las intensidades y buscar la armonía en el encuentro del viejo y el nuevo mundo (vegetal y animal).

También probamos la Humita ($ 15 mil), bien clásica, y el Bife de chorizo ($ 25 mil), que sale sobre un colchón de verduras horneadas, salsa de Cabernet y miel (algo demodé) y papas fritas. No se preguntó el punto de cocción pero salió a punto, por suerte.

La casona de Güemes, un lugar para la cocina tradicional.
La casona de Güemes, un lugar para la cocina tradicional. (La Voz.)

Baño y postre

Antes del postre, visita obligada al baño. La experiencia acompaña el espíritu austero del lugar, quizás demasiado. Es funcional, pero básico: no hay toallas para secarse las manos, tampoco un gancho donde dejar un abrigo, y el frío vuelve a hacerse sentir.

De regreso a la mesa aparece el flan ($4.000). La porción resulta algo tímida para el estilo bodegonero que propone la casa, aunque el producto convence. Tiene una textura firme y ligeramente rugosa, una presencia marcada de esencia de vainilla y se sirve con crema chantilly y cerezas en conserva, que despiertan cierta nostalgia.

La Casona de Güemes encuentra su mayor fortaleza en la identidad. No intenta parecer otra cosa. Es un comedor donde el folklore, la cocina regional y los shows en vivo deben construir una experiencia con fuerte impronta norteña, ideal para quienes buscan vivencias tradicionales sin demasiadas vueltas.

Hay aspectos para mejorar —principalmente la climatización del salón, algunos detalles del baño y el equilibrio del locro—, pero la calidad de las empanadas y el clima que propone el lugar justifican una oportunidad. Con empanadas y vino se han escrito más que un par de buenas canciones.

La Casona de Güemes

Calificación: Regular.

Jerónimo Luis de Cabrera 770, Córdoba

Teléfono (0351) 156-154018.

Abierto de miércoles a sábados. Domingos, al mediodía.

Efectivo y tarjetas.