Navegando los sísmicos movimientos del consumo, el vino entró en un vaivén impensado en los últimos años, con una baja del consumo que provienen de diversos factores que los técnicos en marketing no alcanzan a explicar del todo. Aún así, el vino sigue siendo la bebida que no falta en las mesas de los argentinos y decir vino argentino es decir malbec. Aún cuando la historia dice que las modas pasan, que los públicos se renuevan o pierden interés rápidamente, lo cierto es que el malbec es y seguirá siendo la cepa emblemática de Argentina y seguirá navegando los mares sísmicos del consumo como el vino argentino por antonomasia.
Y esa persistencia del malbec no es solamente por una casualidad o virtud natural del malbec, sino que hay que sumar la experiencia, sentido aventurero e infatigable pericia del hombre, que no se queda quieto y experimenta con el malbec, llevándolo a límites insospechados, forzando la geografía, incentivando la adaptación al clima, al desierto y la piedra, a la convivencia con el petróleo, a la cercanía del mar o de las sierras. Entonces ya no se puede hablar del malbec sino de las muchas caras del malbec.
Porque hoy por hoy es un error pedir malbec, sino que hay que pensar en las miles de variantes del malbec. Esta cepa traída a la Argentina por los oficios de Domingo Faustino Sarmiento en 1862, surcó diversas etapas desde esos comienzos tímidos y tortuosos, hasta su difusión en vinos de consumo masivo y casi anónimo, hasta su gloria en la década de 1990 con el redescubrimiento como varietal elegante, atractivo, rico y potencialmente distintivo en el territorio argentino.
Entonces ya no hay un malbec sino miles de malbec. Es una cepa tan versátil y elástica que se acomoda bien en casi cualquier terreno, de Salta a la Patagonia, de la orilla del mar a las agrestes alturas de la precordillera, y además no se conforma egoístamente con dar la misma uva, sino que devuelve particularidades del terreno y del clima, del tipo de poda y de la dinámica del enólogo.
En el malbec, cada pequeña decisión es transformada en un nuevo vino, por eso el abanico del malbec es infinito. Hay desafíos, como enseñarle al consumidor a apreciar las diferencias, tal como dice el francés Hervé Fabre, o pasar de hablar simplemente de “malbec” a hablar de malbec de montaña, de Valle de Uco, de Gualtallary o de Paraje Altamira, poniendo en valor la diversidad y la precisión que puede ofrecer esta variedad según su lugar de origen, como sostiene Lucas Löwi de Terrazas de los Andes.
Tal vez la cantidad de etiquetas de malbec tiendan a marear al público. Pero es una virtud y una invitación a explorar los detalles diferenciales de cada malbec. Te mostramos 12 malbec bien distintos para apreciar.
1 Alfa Crux malbec 2021 Mendoza

La reconversión y reinvención de una bodega asombrosa. Los hermanos Agostino ya tenían su bodega en Maipú y siempre miraron con ganas la esplendorosa bodega que el español Juan Manuel Ortega Fournier había construido en La Consulta, uno de los puntos más alejados de Valle de Uco. Finalmente la adquirieron en 2018 y salvaron la bodega, afinaron los procesos y rescataron de las cavas lotes históricos que recorren la historia desde el 2001 en adelante. El enólogo Germán Páez enfocó la nueva etapa buscando precisión y registro de terroir. En este malbec de largo aliento, los 18 meses en madera aparecen organizados en capas que la acidez balancea y comprime en un soplo de aromas fragantes. Malbec notable de una zona muy fría, es ideal para guardar unos años.
2 Fabre Montmayou Grand Vin 2022 Mendoza

Si hay alguien que sabe mucho de la historia del malbec es Hervé Fabre, un francés que llegó a Argentina en la década del 90 buscando vino y encontró en el malbec algo particular cuando pocos ensalzaban esta cepa. “Hoy el mercado acepta probar un malbec diferente. Hace 20 años el malbec era mucho mas homogéneo. La gente no estaba preparada para aceptar las diferencias, era por categoría, reserva o gran reserva. Hoy nos podemos permitir el placer de elaborar un vino en función del subsuelo y atender a características del terruño: arenoso, calcáreo, arcilloso, pedregoso. Y eso te da un perfil diferente” dice, señalando que además el malbec es versátil para mezclar con otras cepas, que es como se presenta este Gran vin al estilo francés con predominio de malbec de Luján de Cuyo.
3 Colomé Lote especial Finca La Brava 2023 Salta

Versatilidad de suelos significa que el malbec se adapta a casi cualquier lugar, incluso cuando lo extremo del clima y de la geografía implica un estrés particular para las plantas y los individuos. Un poco de eso tiene Colomé, que es la bodega activa más antigua de Argentina, en los Valles Calchaquíes, en Salta, un lugar de difícil acceso al que la visita vale el esfuerzo, porque además de un entorno increíble está el museo Turrell y la casona original de 1831 en la que se empezó a hacer vino. Malbec bien salteño, la carnosidad domina, el impulso gratificante y voluptuoso de un vino singular.
4 Aluvional Vino de Paraje Zuccardi 2019 Mendoza

Uno de los grandes responsables del despliegue de malbec es la familia Zuccardi, rascando en territorios y senderos desconocidos que fueron logrando un abanico de opciones, todas buenas y cada una particular a su manera. Incansables, inteligentes y emprendedores, José y Ana comenzaron la expansión hacia el Valle de Uco y sus hijos con Sebastián a cargo de la parte enológica, apostaron aún más fuerte y siguen explorando las posibilidades del malbec. Eligieron el cemento más que la madera, para potenciar la frescura y autenticidad de cada viñedo: vinos de textura, marcados por la tiza y un dejo salino en boca, la elegancia y el exotismo conviven en Zuccardi. Este malbec de suelo de grandes rocas impregnadas de calcáreo es uno de los ejemplos encumbrados del nuevo perfil del malbec.
5 Tomero Cuartel 41 2018 Mendoza

Hay una categoría especial de malbec que se podría llamar “joyas del malbec” y son esos vinos prodigiosos que se elaboran solamente bajo condiciones especiales en cosechas excepcionales. Vinos de colección como este Tomero Cuartel 41 de bodega Vistalba, bodega de Luján de Cuyo que con sus viñedos en Valle de Uco elabora la línea Tomero, que rinde homenaje a los tomeros, encargados de la redistribución del agua de deshielo en Mendoza. Cuartel 41 es un sector selecto del viñedo, un bloque muy especial que desde 2005 ha sido cuidado con dedicación para revelar un malbec fiel a la máxima expresión del terroir de la región de Los Árboles.
6 Terrazas de los Andes Grand malbec 2022 Mendoza

“El malbec no es solo un varietal emblemático, sino una verdadera plataforma para construir vinos de gran identidad. Creemos que la grandeza del malbec de montaña está en esa diversidad y en la posibilidad de traducirla en vinos precisos, elegantes y fieles a su origen” afirma Lucas Löwi, Director General de Terrazas de los Andes. El malbec de montaña se distingue por estar moldeado por las condiciones que aporta la altura, como la amplitud térmica y la maduración más lenta. Los variados viñedos que Terrazas de los Andes posee por diversas partes de Mendoza permiten una alquimia muy precisa y equilibrada en cada línea. El Grand malbec es uno de los indispensables a la hora de comprobar el desarrollo de esta cepa en Argentina.
7 Primogénito Sangre Azul Bodega Patritti 2017 Neuquén

San Patricio del Chañar es una experiencia única. En medio del desierto de la Patagonia, entre el río y las bardas que dominan el horizonte, es el centro de Vaca Muerta, en donde la actividad petrolera convive con la agricultura. Parece una noción contradictoria pero se hacen esfuerzos para que todo funcione. Están saliendo vinos excelentes, con perfil propio y toques exóticos por las condiciones climáticas de la zona, con mucho viento, suelos muy diferentes, noches frías y días de mucho sol. Rubén Patritti es de los pioneros de la zona y elabora este malbec generoso en fruta, elegante en su constitución y profundo en boca, porque el enólogo Nicolás Navío quiere que la acidez de la Patagonia sea protagonista en los vinos. Con cordero patagónico es una experiencia sublime.
8 Humberto Canale Old Vineyard 2023 Río Negro

Otro polo del malbec que da que hablar es el de Río Negro. En este caso con un viñedo histórico plantado en 1969 que brinda un especial aspecto relacionado con la tradición de las chacras desarrolladas por los inmigrantes en esa zona y la pervivencia de material genético único. La familia Canale fue de las primeras en instalarse con una plantación de frutales y de viñedos en el Alto Valle. La singularidad de la zona propone vinos singulares. Además del valor histórico de este vino, está la riqueza misma del malbec jugando con la acidez característica del clima frío, la fruta roja madura, los aromas que tienden a lo especiado con un toque floral que incentiva a seguir tomando.
9 Los Haroldos Gran malbec blend de terroir 2021 Mendoza

Lanzar nuevas líneas al mercado requiere de planificación y coraje espiritual. La familia Falasco sorprende constantemente con novedades que van desde el consumo diario a la altísima gama. Los Haroldos recorre el segmento medio que es el más competitivo del consumo, por lo tanto la exigencia es feroz. Con este gran malbec que mezcla uvas provenientes de diferentes regiones del Valle de Uco, ofrece intensidad, tenor alcohólico y la riqueza salina que empujan y llenan el paladar. Fogosidad que lo hace perfecto para carne a la parrilla bien jugosa.
10 Finca Decero signature 2022 Mendoza

Hablar de malbec es hablar de Luján de Cuyo, la zona primaria en la que se desarrolló el malbec y organizó el tamiz expresivo con el que se dio a conocer en el mundo. La fruta roja, los aromas cálidos, ciertas flores sobrevolando la nariz y esa elegancia que impregna el paladar son el ADN del malbec que conquistaron al mundo. Y Luján de Cuyo fue la zona que garantizó esas cualidades. El suizo Thomas Schmidheiny apostó por esta zona histórica y en el corazón de Agrelo fundó esta bodega con vinos refinadísimos de precisión suiza. Malbec jugoso y elegante, tierno, impecable tributo al malbec histórico de Luján.
11 Tizun Malbec terroir series 2025 Córdoba

Siguiendo el camino de la exploración no sólo el territorio sino observando que dentro de un mismo viñedo había parcelas o tipos específicos de suelo, Carlos Testa y el enólogo Emiliano Guzmán diseñaron el primer malbec de un solo viñedo y sin paso por madera para mostrar la uva en su expresión más pura en esa zona calcárea del Valle de Calamuchita en las sierras de Córdoba. Frescura y textura en boca, acidez marcada que conjuga con elegancia de la fruta bien expresiva, Carlos y su esposa Laura sugieren acompañar pastas rellenas o ñoquis con bolognesa con este vino, fiel representante de los vinos de las sierras cordobesas.
12 Valle De La Puerta Gran Reserva malbec 2020 La Rioja

La diversidad de climas y suelos en el territorio nacional permite predecir una larga vida al malbec. Cada zona y hasta cada parcela permite trabajar con una amplia variedad de perfiles de suelo y microclimas buscando versiones diferentes del malbec. La Rioja ha sido una zona histórica de viñedos y desde hace unos años se ha posicionado como un serio productor de vinos de calidad. Valle de La Puerta, en el Valle de Famatina, al borde del Parque Nacional Talampaya es uno de los representantes dignos de ese cambio con vinos potentes, con nervio y briosos que imponen presencia. Javier Collovati, el enólogo de la bodega, predice un gran futuro para los vinos de La Rioja.

