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Comer y beber

La Calera. Tres generaciones, una parrilla histórica y un lomito bicampeón

La familia Forgione viene de una larga tradición gastronómica y uno de sus emprendimientos ganó dos veces el Festival Nacional del Lomito de La Calera.

16 de marzo de 2026, 14:19
Tres generaciones, una parrilla histórica y un lomito bicampeón
En la foto están los Forgione con sus parejas: Sergio y Graciela, Martín y Florencia, Diego y Constanza, Enzo y Celeste; y Vanina con su hija Juana. Todos trabajaron en el negocio.

Todo comenzó en 1969, en blanco y negro, con un almacén de ramos generales atendido por Pedro y Orfinda Forgione. Abastecía a vecinos del barrio, a turistas que iban a las Sierras y a trabajadores de las canteras de la zona.

Con el tiempo, aquel negocio familiar fue transformándose hasta convertirse en la Parrilla Forgione, hoy un clásico de esta ciudad que ha vivido una gran transformación en el último tiempo.

La tercera generación ya está en marcha: Enzo Forgione, nieto del fundador, creó Pepis Lomos, el emprendimiento que ganó dos veces el Festival Nacional del Lomito de La Calera.

“Seguimos el legado de nuestros padres y ahora les abrimos camino a los más jóvenes”, resume Sergio Forgione, quien tomó las riendas del negocio familiar en los años noventa.

Los Forgione

¿Cómo comenzó la historia del negocio familiar?

−Sergio: Allá por 1969 funcionaba una despensa de ramos generales atendida por mis padres, Pedro y Orfinda. Se llamaba Los Cuatro Fratelli y estaba ubicada en el mismo lugar donde estamos hoy. Trabajábamos con vecinos de la zona, gente que iba a las sierras y también con trabajadores de las canteras. Mis tres hermanos y yo ayudábamos en la atención. Con el paso de los años aparecieron las grandes cadenas de supermercados y el rubro empezó a cambiar. Mis hermanos tomaron otros caminos y yo decidí hacerme cargo del negocio.

¿Cuándo apareció la gastronomía?

−Sergio: En 1990 empezamos a incorporar despacho de comidas, sobre todo para los camioneros que pasaban por la zona camino a las canteras. En 1992 decidí dedicarme de lleno a la gastronomía y ahí nació Parrilla Forgione. En ese momento se sumó como socio mi hermano mayor, Néstor. Trabajamos juntos durante muchos años siguiendo el legado de nuestros padres, hasta que en 2021 mi hermano falleció durante la pandemia.

Hoy el negocio sigue siendo familiar…

−Sergio: Sí, siempre fue un proyecto de familia. Con el tiempo se fueron incorporando la hija de mi hermano, Vanina; mis hijos Martín, Diego y Enzo; y también mi señora Graciela. Hoy les abrimos camino a los más jóvenes: Enzo abrió Pepis Lomos, Martín Prime Burger y Diego sigue trabajando en la parrilla. Cada uno con ideas nuevas, pero siempre trabajando juntos.

Enzo, ¿cómo nació tu proyecto de lomitos?

−Enzo: después de la pandemia decidí emprender con Pepis Lomos. Al poco tiempo empezamos a participar en el Festival Nacional del Lomito de La Calera. El primer año fuimos a aprender y a ganar experiencia. En el segundo año ganamos mejor lomito clásico y mejor lomito gourmet. Al año siguiente volvimos a participar y salimos bicampeones del festival. Este año fui jurado del torneo y también hicimos el lomito más grande del país.

¿Qué te enseñó la parrilla sobre el negocio gastronómico?

−Enzo: Lo más importante que aprendí es a perseverar en los sueños, dedicarle tiempo y pasión, y mantener la cercanía con el cliente. La parrilla siempre tuvo un lema: “atendido por sus propios dueños”. Y eso para mí es fundamental. Estar presente cuando el cliente está comiendo, escuchar lo que le gustó y también lo que no. Creo que esa cercanía es lo que hace que un negocio gastronómico perdure.

¿Cuál es el secreto del lomito?

−Enzo: constancia y la calidad en el producto. Hacemos el lomito respetando la tradición, pero con algunos detalles propios. Usamos un pan con poca miga y corteza suave, mayonesa casera, doble feta de jamón, lechuga repollada en juliana, tomate en rodajas, un bife de lomo de unos 110 gramos, doble feta de queso tybo y huevo a la plancha. Lo acompañamos con papa rústica casera condimentada con orégano o con papa bastón.

Para terminar: ¿cuál es tu sueño en la gastronomía?

−Enzo: mi sueño es seguir creciendo con la marca y ofrecer una experiencia perfecta para cada cliente: que lo reciban con un buen día o buenas noches. Después acompañarlo a su mesa, ofrecerle una buena atención, un buen plato de comida y estar atentos sin ser insistentes. Al final, despedirlo en la puerta y agradecerle por habernos elegido. Para mí la gastronomía es eso: cuidar cada detalle para que la gente se vaya contenta y quiera volver.

Familia Forgione

La historia de los Forgione refleja cómo muchos proyectos gastronómicos nacen en el corazón de una familia. Lo que comenzó como un almacén de ramos generales en 1969 hoy se transformó en una parrilla reconocida en La Calera y en nuevos emprendimientos impulsados por la tercera generación.

Mientras Sergio mantiene viva la tradición del negocio familiar, Enzo aporta ideas nuevas desde el universo del lomito, uno de los platos más emblemáticos de Córdoba. Entre parrillas, hamburguesas y sándwiches premiados, la familia sigue construyendo su propia historia gastronómica, siempre con el mismo espíritu: trabajar cerca del cliente y detrás del fuego.