Hay salidas que empiezan en un plan y terminan armando una experiencia completa. Esta vez, el disparador fue el teatro: función del siempre divertido Flaco Pailos junto con Carla Dogliani en el nuevo complejo WO, el shopping que busca renovar la noche de Villa Carlos Paz con salas de cine y de teatro y con una propuesta gastronómica integrada.
Después de las risas –muchas–, la decisión fue simple: quedarse a cenar ahí mismo. El elegido fue Negroni, el bar ubicado en una terraza cerrada con buena vista urbana y en un clima que mezcla bar moderno con restaurante relajado.
La barra, amplia y bien iluminada (mucho mejor iluminada que el resto de la sala), vuelve a confirmar algo que sostenemos desde hace años: la barra es el mejor lugar para sentarse. Desde ahí, la experiencia suma un plus silencioso (ver trabajar a los bartenders y a cocineros a veces, el ritmo del servicio).
La carta
La carta propone un formato versátil: opciones para tapear, platos principales clásicos y una fuerte presencia de sushi, pensado claramente para un público amplio y nocturno. Para arrancar, unas rabas ($ 26.300) que cumplieron correctamente, aunque sin destacarse en el rebozado.
Lo interesante apareció en el acompañamiento: una mayonesa con jugo de lima, de tono verdoso y perfil ácido, que levantó el conjunto y le dio frescura al bocado.
Después llegó una provoleta ($ 17.800), servida en provoletera, que conservaba la temperatura y sumaba un detalle pintoresco: aterrizaba literalmente en llamas, recurso teatral que dialoga bien con el espíritu del lugar y genera ese instante inevitable de celulares en alto.
Estaba flambeada con whisky, y sumaba cebollas caramelizadas y morrón asado.
Coctelería
La coctelería merece un párrafo aparte. Hay clásicos, versiones de autor y algo cada vez más presente en las barras actuales: tragos sin alcohol bien pensados, ideales para conductores designados o para quienes buscan bajar revoluciones sin resignar experiencia.
Probamos el Virgin Medici ($ 8.800), compuesto por una fusión de jugo de naranja, maracuyá especiado, almíbar de jengibre y pepino fresco. Muy refrescante.

Baño y postre
Un detalle práctico: los baños no están dentro del local, sino en el shopping. Aun así, en plena noche de sábado se encontraron completos y limpios, algo que siempre suma en espacios de alto tránsito.
El cierre fue un cheesecake de maracuyá ($ 14.700), sobre un espejo de naranja y frutillas a la menta. Un postre visualmente atractivo, con una paleta fresca y un buen juego entre acidez y dulzor que equilibra el final de la comida.
Negroni funciona como extensión natural de la salida al cine o al teatro: un lugar cómodo para prolongar la noche sin cambiar de escenario.
Para ir: Negroni Bistro & Sushi Bar
Calificación: bueno.
9 de Julio 21, Villa Carlos Paz.
Teléfono (03541) 157-52292.
Abierto todos los días de 12 a 2.30.
Efectivo y tarjetas.

