Hay esquinas que tienen algo especial. En barrio Alto Alberdi, frente al histórico Marvic y a la plaza Jerónimo del Barco, una de ellas volvió a encender sus luces con La Camorra, un espacio dedicado principalmente a panini (sándwiches) y pizzas que se destaca tanto por su estética como por lo que sale de la cocina.
Desde afuera el lugar ya promete: una terraza que invita a quedarse y una fachada bien resuelta que le devuelve vida a un sector del barrio que, más allá de Marvic, no es un polo gastronómico en sí mismo.
Adentro, la onda sobra. Madera en abundancia, iluminación cálida y detalles vintage en lámparas y objetos construyen un ambiente rústico y cuidado.
La carta, escrita en italiano, refuerza la identidad de la casa. Y los platos enlozados le dan el toque retro final a la escenografía. Esto pinta más que bien.
La carta
Hay provoletas y bruschettas para empezar; luego panini, ensaladas y pizzas como ejes centrales, con varios productos de origen italiano en juego. También aparecen vinos, cócteles, cervezas y limonadas con toques originales como la de Frutos Rojos ($ 4.900 el vaso), además de postres.
La experiencia arrancó con un gesto de la casa: una cazuela con maní, crema de queso azul y pan de pizza recién horneado, ideal para abrir el apetito.
El primer plato fue un panini que resultó a la altura de las expectativas: Mortadela con pistacho, burrata, pesto y rúcula ($ 14 mil). La burrata aporta una frescura notable, la mortadela aparece con sutileza y el pesto ayuda a generar sabores y humedades en contraste.
El pan, plano y bien sequito, casi como una tostada deshidratada, funciona como soporte crujiente. El acompañamiento abrió un interrogante: nachos con mayonesa de rúcula. Rico, pero algo desconectado de la identidad del lugar.

La pizza
Luego llegó el turno de la pizza, y para medir la casa fuimos directo a la clásica: Margarita ($ 15.900). La masa sigue la línea del panini, más firme que flexible, sequita y bien plana, con abundante queso por encima y una salsa de tomate que enamora. Deliciosa.
Baño y postre
El baño está a la altura del resto del local: impecable y bien diseñado, aunque vendría bien sumar ganchos para abrigos o carteras en el box.
La única mala noticia de la noche fue que el tiramisú –que prometía ser el cierre ideal– se había agotado y no lo repusieron. De todos modos, los Panqueques con dulce de leche ($ 6.000) que elegimos en su lugar cumplieron con creces: tibios, generosos y con ese toque goloso del oro líquido rioplatense.
En síntesis, La Camorra aporta aire fresco a una esquina emblemática de Alto Alberdi con una propuesta clara, ondeada, bien ejecutada y con personalidad. Un lugar que vale la pena descubrir, sobre todo para quienes disfrutan de pizzas de alta gama y lugares bien diseñados.

La Camorra de Alberdi
Calificación: muy bueno
Garzón Maceda 87, Alto Alberdi
Abierto de martes a domingos de 19 a 02
Teléfono (0351) 153-088395
Efectivo y tarjetas

