Las cafeterías de especialidad dejaron hace tiempo de ser solamente lugares para tomar café. Hoy también son espacios de encuentro, vidrieras de tendencias y escenarios pensados para quedarse un buen rato.
En Carlos Paz, una de las que mejor interpreta esa lógica es esta propuesta que recientemente apareció entre las más destacadas de Córdoba en una encuesta anual y que sigue creciendo con dos sucursales activas en la ciudad.
Visitamos la sede de calle San Martín, ubicada en una esquina amplia y muy visible, con enormes paneles de vidrio que dejan entrar toda la luz natural posible. El efecto funciona: desde afuera se ve movimiento, color y mesas disfrutando.

Desde adentro, la sensación es la de estar en una especie de casa de gigantes, donde todo parece deliberadamente exagerado. Las mesas son enormes, las porciones también y hasta hay un jenga tamaño XL invitando al juego entre cafés y meriendas.
El ambiente tiene algo lúdico y relajado. Hay gente trabajando con la notebook, familias, parejas, turistas y también varias mascotas descansando debajo de las mesas del sector exterior.
Tamaño y color
La carta sigue la misma lógica visual del salón: platos abundantes, colores intensos y combinaciones pensadas para impactar primero por los ojos y después por el sabor.
Arrancamos con un sándwich pistacho brie ($14 mil), elaborado con pan baguette artesanal, de miga muy esponjosa y delicada corteza. Viene cargado con mortadela, queso dambo, pesto de pistacho y unas cintas de zanahoria escabechadas que aportan dulzor.

Es uno de esos sándwiches que obligan a abrir grande la boca y que claramente apuntan a una generación acostumbrada a compartir la foto antes del primer mordisco. Pero, detrás de la estética, hay sabor y buenos productos.
Después seguimos con uno de los nuevos ingresos de la carta, pensado para el segmento brunch: las Mr Reina ($ 17 mil). Son arepas rellenas de pollo desmenuzado con puré de palta, bien cremosas, coronadas con cilantro fresco.
El conjunto funciona muy bien, sobre todo por el contraste entre la suavidad del relleno y la personalidad herbal del cilantro, que levanta el plato y le da identidad. Al igual que el sándwich, llegan acompañadas por nachos y por una salsa de tomates asados para dipear, reforzando esta idea de platos abundantes y entretenidos.
Café y licuados
Para tomar, elegimos un licuado al agua de frutos rojos ($ 6 mil), fresco y liviano, y un café americano servido en tazón ($ 7.500), preparado –según explica la carta– con dos shots de espresso más agua. Una fórmula simple, pero efectiva, que deja un café intenso, aromático y muy disfrutable para acompañar la tarde.
Todo fluye con naturalidad. La atención es ágil, el ambiente acompaña y el lugar consigue algo importante: hacer sentir cómoda a la gente. No hay solemnidad cafetera ni discursos técnicos sobre el grano. Acá la experiencia pasa más por el disfrute general.
Antes del postre, hacemos una pausa y vamos al baño, ubicado dentro de la galería comercial donde funciona el local. Al volver, nos espera nuestra minicake de marquisse de nuez ($ 8 mil), que resume bastante bien el espíritu del lugar: masa de nuez y clara, con dulce de leche y crema. Una opción golosa, aunque relativamente liviana en comparación con otras bombas pasteleras que suelen dominar la escena.

El fenómeno
Más allá de lo puntual, este tipo de espacios ayuda a entender un fenómeno que sigue creciendo en Córdoba: las cafeterías como salida completa. Ya no se trata sólo del café rápido o de la merienda clásica, sino de lugares donde pasar horas, comer algo abundante, sacar fotos, jugar y socializar. Rico y económico en comparación con una cena.
Y en Carlos Paz, donde muchas propuestas gastronómicas todavía giran alrededor de lo turístico más tradicional, esta cafetería encuentra una identidad propia desde el exceso amable: platos grandes, colores fuertes y una estética pensada para quedarse en la memoria… y en Instagram.
Mr Coffee
Calificación: bueno.
San Martín 625, Carlos Paz.
Teléfono (03541) 157-04639.
Abierto todos los días de 8 a 21.
Efectivo y tarjetas.

