Hay rincones de Nueva Córdoba donde el ritmo parece desacelerarse. En una esquina calma de calle Crisol, Monalisa funciona como una pequeña burbuja: adentro hay solo seis mesas, una barra y una atmósfera que remite más a un lugar tranquilo que al vértigo urbano.
No es casual. El proyecto nació hace más de 20 años en Nono y esa identidad serena se siente en el silencio de esta esquina vidriada.
La carta acompaña esa idea de refugio con vista a la calle: cafetería para todo el día, sandwichería (lomitos y hamburguesas incluidos), tablas, ensaladas, pizzas, carnes y pastas.

Un abanico amplio, aunque en nuestra visita hubo un claro protagonista. Y si el día está lindo, sentarse en la vereda no debería estar tan mal.
Arranque
La casa recibe con un gesto simple pero efectivo: dip especiado con pancitos y chalitas, cortesía que predispone bien. Luego, un plato de carne: Lomo del bosque ($ 26.200). Medallones braseados con salsa de hongos, cebolla y morrones, con papas rústicas.

No preguntan el punto, pero llega correcto. La salsa -cremosa, intensa- mezcla hongos y vegetales asados con un dejo ahumado que suma profundidad. Es un plato pensado para el carnívoro que busca algo más que proteína: capas de sabor, contraste, cierto confort. Bien frondosa su presentación.
La pasta

Pero el viaje tenía destino claro. Y llegó: Sorrentinos de jamón y queso ($ 17.500) con salsa mixta. Acá el lugar encuentra su mejor versión. Masa delgada, delicada pero firme; relleno expresivo, con identidad (jamón y queso de verdad); y una salsa que redondea el conjunto: roja, profunda, apenas golosa.
La vajilla de cerámica ayuda a la presentación. Es de esas pastas que justifican el traslado desde cualquier punto de la ciudad. En un entorno chico, tranquilo, casi íntimo, el plato se vuelve representante de la belleza de la tradición ítalo-argentina.
Final dulce

Después, la invitación natural es salir a caminar. Las casonas del barrio, el aire calmo y la cercanía con el Parque de las Tejas completan el plan, con sol, nubes o incluso llovizna, por qué no.
De postre, un cierre a la altura: Brownie con dulce de leche ($ 8.500). Goloso, intenso, de esos que empujan la experiencia hacia arriba. Tibios, con un café doble, funcionan perfecto como merienda extendida o como broche de un almuerzo sin apuro.
Conclusión
Monalisa ofrece algo cada vez más escaso en Nueva Córdoba: pausa. Buena ubicación, clima sereno y una pasta que marca el rumbo. Un lugar para ir cuando se necesita bajar un cambio sin resignar sabor.
Monalisa
Calificación: Bueno
Crisol 203, Nueva Córdoba
Abierto todos los días de 8 a 24.
Teléfono (0351) 156-820194.
Efectivo y tarjetas

