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Comer y beber

Sinsacate. Buena parrilla de ruta con la impronta de Jesús María

Fuego fuerte, cortes clásicos y una experiencia “vuelta y vuelta” sobre la Ruta 9 norte.

10 de abril de 2026, 14:19
Buena parrilla de ruta con la impronta de Jesús María
Parrilla La Tiburcio, en Sinsacate.

Ubicada sobre la Ruta 9 Norte, en una casa reciclada, esta parrilla apuesta por el estilo directo de la zona: cocción rápida, sabores clásicos y una propuesta bien abundante llena de carne.

En la previa de Jesús María, donde el asado forma parte del ADN cultural, una parrilla sobre la ruta 9 busca replicar ese estilo directo, sin ornamentos: parrilla baja, fuego intenso y cocción al galope, vuelta y vuelta.

Funciona en una casa remodelada, con un salón amplio, agradable y bien resuelto en términos de luz natural. Hay comodidad y cierta calidez que invita a tomarse el tiempo, algo clave en este tipo de propuestas.

La experiencia arranca con un gesto simple: pancitos de la casa acompañados por un dip de pimientos, correcto para abrir el apetito. La carta se divide entre cocina tradicional y parrilla, aunque rápidamente queda claro dónde está (nuestro) foco.

Parrilada La Tiburcio, en Sinsacate.
Parrilada La Tiburcio, en Sinsacate. (LVI)

Opciones

Las opciones van desde cortes puntuales hasta parrilladas en distintos formatos. Para entender el conjunto, elegimos la versión más completa ($ 45 mil) –la que reúne todos los cortes–, una decisión que responde más a la curiosidad que a la mesura.

El recorrido empieza alto. La empanada frita, que llega de cortesía, muestra un relleno cortado a cuchillo, bien jugosa, con un picante presente y bien integrado. Tiene carácter.

Los embutidos caseros —chorizo y morcilla— confirman el rumbo: textura lograda, perfil equilibrado y una elaboración que se percibe artesanal, sin estridencias químicas.

Las carnes

Luego llega la secuencia de carnes. Bife de tapa de cuadril, matambre de vaca y de cerdo, entraña —poco habitual en parrillas de este perfil— y una costilla bandera que se posiciona como el punto más alto: buen dorado, grasa trabajada con ese chisporroteo que define al género.

La sal y el toque ahumado fueron justos en este corte y por eso se llevó los aplausos junto con la porción de papas fritas con huevo revuelto. Papas caseras y un huevo en un punto sublime. Humedad con mayúsculas.

Parrilada La Tiburcio, en Sinsacate.
Parrilada La Tiburcio, en Sinsacate. (LVI)

Algo a tener en cuenta: los restaurantes en general y sobre todo los especializados en carnes, para dar un salto de calidad están obligados a preguntar siempre el punto preferido de la pieza a cada comensal.

Hacia el final aparecen los chinchulines en media luna, mollejas y un cierre con cabrito, en sintonía con la tradición regional. Es una propuesta abundante, pero coherente con una lógica que privilegia la abundancia en la experiencia.

Parrilada La Tiburcio, en Sinsacate.
Parrilada La Tiburcio, en Sinsacate. (LVI)

Para quienes buscan una opción más acotada, la parrilla Cordobesa —costilla, cuadril y matambre— aparece como una alternativa más directa y eficiente: cuadril, costilla y matambre ($ 35 mil). Fuerte al medio.

Baño y postre

El acceso al baño, a través de una galería con vegetación, suma un pequeño gesto escenográfico que acompaña bien la experiencia. Las instalaciones cumplen.

Y el cierre es clásico: Flan ($ 4.500) de impronta clásica, con buena estructura, sostenido por una proporción generosa de huevo, acompañado por dulce de leche y crema. Sin sorpresas, bien ejecutado.

En definitiva, una parrilla que no busca innovar sino afirmarse en un estilo reconocible, con buenos productos y una ejecución pareja. Ideal para una parada de ruta o para quienes buscan reconectar con una forma de comer donde el protagonismo sigue estando, sin discusión, en la carne.

La Tiburcio Grill & Resto

Calificación: Bueno

Ruta 9 Norte e Inmigrantes, Sinsacate

Teléfono (03525) 156-12077

Abierto de miércoles a lunes, mediodía y noche

Efectivo y tarjetas