Activos. Propiedad privada más gestión hotelera profesional
Un segmento que crece en Córdoba y abre interesantes ventanas de oportunidad para inversores.
El auge de los complejos turísticos bajo el modelo de condo-hotelería marca un cambio de paradigma en el mundo de las inversiones inmobiliarias. Hoy, invertir ya no es sólo resguardar capital: es hacerlo crecer mientras se disfruta. Este concepto combina lo mejor de dos mundos, ya que permite acceder a una propiedad con servicios de hotelería premium y, al mismo tiempo, generar ingresos a través del turismo.
En el corazón del corredor que conecta Villa Carlos Paz con Cosquín, emerge una propuesta que redefine esa experiencia. En Villa Parque Siquiman, a orillas del imponente Lago San Roque, Veneto Village se posiciona como un desarrollo único impulsado por Grupo Veneto.
Con más de 100 metros de costa propia y acceso directo al lago, el complejo invita a vivir una experiencia distinta: deportes náuticos, relax frente al agua y una conexión permanente con la naturaleza. A eso se suma una infraestructura de primer nivel, con piscinas exteriores e interiores climatizadas, spa, sauna, restaurante, espacios para eventos y una completa área deportiva que transforma cada estadía en una experiencia integral.
“Lo que realmente marca la diferencia es el concepto. Veneto Village no es sólo un destino: es una forma de invertir y vivir mejor. Departamentos totalmente equipados, servicios de hotelería y un entorno natural privilegiado hacen de este desarrollo una oportunidad concreta en un mercado con alto potencial de crecimiento”, dijo Christian Trucco, gerente de Marketing de Grupo Veneto.
Nuevos proyectos
Grupo Veneto continúa expandiendo su visión en la provincia de Córdoba con propuestas de alto valor agregado pensadas para distintos perfiles de inversores. Por un lado, el desembarco en zona sur de la ciudad de Córdoba, con un nuevo desarrollo que replica el exitoso concepto de Veneto Village, adaptado a una de las ubicaciones con mayor proyección. Por otro, una torre sobre bulevar San Juan, en pleno tejido urbano, que combina diseño, ubicación estratégica y calidad constructiva.

A estas iniciativas se suma una nueva oportunidad en Villa Carlos Paz, frente a la costanera, donde el grupo proyecta un desarrollo con amenities de primer nivel y un paseo comercial integrado. La propuesta potencia la experiencia turística y urbana, generando no sólo valor para el usuario, sino también una atractiva alternativa de renta en uno de los destinos más consolidados del país.
“Cada uno de estos proyectos refleja la esencia de la marca: atención al detalle, innovación y una búsqueda constante de valor diferencial. Para Grupo Veneto, construir no es sólo edificar, sino crear experiencias que trascienden el tiempo y elevan el estándar del desarrollismo regional. Así, la invitación queda abierta: descubrir nuevas formas de invertir, de habitar y de proyectar el futuro. Porque, detrás de cada desarrollo, hay una oportunidad esperando ser vivida”, remarcó Trucco.
Disfrute privado más gestión hotelera
Pueblo Nativo Resort es otro caso donde se expresa con mucha claridad una tendencia que viene ganando protagonismo en la hotelería premium: la inversión en un activo hotelero que articula la propiedad privada con gestión hotelera profesional que aporta una renta al inversor sin que deba ocuparse del negocio. El complejo, de categoría cinco estrellas, nació bajo el modelo de condo hotel, precisamente integrando inversión inmobiliaria con gestión hotelera especializada. Hoy, abre una nueva etapa de ampliación, incorporando también la posibilidad de invertir en propiedades fraccionadas.
“El crecimiento de la demanda y la consolidación del destino generan una oportunidad concreta para ampliar la capacidad del resort y, al mismo tiempo, democratizar el acceso a este tipo de inversiones. La nueva propuesta contempla fracciones de una sexta parte (1/6) sobre condominios de alta gama de un dormitorio, con 103 metros cuadrados (m2) y de dos dormitorios con 144 m², permitiendo que más inversores participen de un activo hotelero consolidado sin tener que adquirir una unidad completa”, señaló Jorge Chemes, presidente de AMD Hoteles, administradora del emprendimiento.

Desde el punto de vista del negocio para el inversor, se trata de retornos que se ubican entre el 8% y 10% anual en dólares y una capitalización de la propiedad de un 60% entre la fase actual de construcción, hasta su entrega.
La clave
Para lograr esos ratios de rentabilidad, Pueblo Nativo tiene un diferencial muy potente: no depende de una sola fuente de demanda, sino que mantiene una tarifa premium validada por el mercado y una alta ocupación, la cual responde a una combinación virtuosa entre estadías turísticas bajo un formato cinco estrellas all inclusive (uno de los pocos que hay en el país), turismo MICE (en inglés, meetings, incentives, conferences, and exhibitions, es decir reuniones, congresos y convenciones) y el vertical de eventos sociales, como casamientos, aniversarios y cumpleaños.
Esa diversificación le permite sostener niveles de actividad superiores a los de un hotel puramente vacacional. La clave del modelo está en la gestión profesionalizada. “El inversor no compra simplemente un inmueble: participa de un activo operado, administrado por especialistas, donde no debe ocuparse de la comercialización, la operación, el mantenimiento ni la experiencia del huésped. En definitiva, Pueblo Nativo articula la nobleza del ladrillo con hotelería, escala, destino, renta y revalúo. Un modelo pensado para quienes buscan invertir en real estate premium, pero con lógica de negocio hotelero y renta pasiva”, concluyó Chemes.

Mucho más que una ventana de oportunidad
Los activos que combinan la inversión en una propiedad con la gestión hotelera profesional ofrecen una oportunidad muy concreta. No se trata sólo de comprar metros cuadrados, sino de invertir en unidades completas o fraccionadas dentro de hoteles de alta gama, donde el modelo de negocio articula la nobleza del ladrillo con rentabilidad, revalúo y operación profesional.
“Nuestro foco está puesto en la instrumentación de modelos de inversión sobre activos hoteleros premium. Actualmente, comercializamos siete hoteles en Argentina, como Pueblo Nativo en Villa Giardino, desarrollos de la cadena Howard Johnson y Blackstone Boutique en Villa General Belgrano, Four Points by Sheraton Iguazú y un proyecto estratégico en Vaca Muerta. Además, participamos en el complejo Cruise On Land en Punta Cana, uno de los desarrollos más relevantes de la región, con 14 hoteles y más de 100 amenidades orientadas al turismo, el entretenimiento, el deporte, las convenciones y el real estate de inversión”, contó Alejandro Carrizo, director ejecutivo (CEO) de Fractional Class, empresa con sede en Argentina y México, y con desembarco previsto este año en Estados Unidos.
El mercado acompaña esta visión. La hotelería global proyecta crecimientos anuales de entre 7% y 9% hacia 2030-2034, mientras que segmentos vinculados a hoteles boutique y formatos de estadías flexibles también muestran expansión sostenida. En Argentina, la industria hotelera proyecta un crecimiento cercano al 5% anual hacia 2031, con una demanda turística que se recupera y tensiona la oferta disponible.
Ahí está la clave: la demanda puede crecer rápido, pero un hotel demora 2, 3 años o más en desarrollarse. Esa brecha permite defender tarifa, sostener ocupación y generar rentabilidades en dólares que, en proyectos bien estructurados, promedian entre el 8% y el 10% anual, ubicándose dos o tres veces por encima de la renta inmobiliaria tradicional. “La oportunidad no es invertir en un ladrillo aislado, sino en un activo que se capitaliza con la operación, la marca y el crecimiento del destino”, enfatizó Carrizo.

