Déficit habitacional. Conectar viviendas vacías con inquilinos vulnerables

Una ONG lanzó la Inmobiliaria Social para excluidos del mercado formal.

08 de julio de 2026 a las 03:35 p. m.
Redacción La Voz
Conectar viviendas vacías
con inquilinos vulnerables
La ONG Hábitat para la Humanidad Argentina actúa como intermediaria entre propietarios con inmuebles ociosos e inquilinos con ingresos informales que no acceden a los requisitos habituales del mercado inmobiliario.

Según un reciente informe de Inquilinos Agrupados, el 25% de los hogares que alquila destina más del 60% de sus ingresos a pagarlo y muchas familias inquilinas acuden al pluriempleo para llegar a fin de mes. En la misma línea, la Fundación Tejido Urbano constató en una consulta a inquilinos que casi el 40% tomó algún préstamo para afrontar sus gastos. A partir de la gestión presidencial de Javier Milei, la Fundación también detectó un cambio de tendencia. Desde 2024, los inquilinos pasaron de una “economía de amortiguación” donde usaban ahorros o pedían ayuda a familiares a una “economía de financiamiento”, donde acuden a préstamos para cubrir los gastos.

Ese cambio hacia entidades prestatarias se debe a que se agotó la vía del ahorro y del préstamo familiar. Ese costo se suma a los aumentos de alquileres y la inflación general, lo que genera un clima de incertidumbre entre inquilinos que suelen tener ingresos provenientesde empleos en negro, inestables, de baja calidad o con bajos salarios.

Problemática con foco

La situación es más grave en el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba), donde los precios de los alquileres son más altos. En ese marco, la organización no gubernamental (ONG) Hábitat para la Humanidad Argentina lanzó recientemente la Inmobiliaria Social, un modelo de intermediación que busca reducir la brecha entre la oferta de vivienda ociosa y la demanda de familias que pueden pagar un alquiler, pero no logran cumplir los requisitos formales del mercado.

El proyecto se presenta como respuesta a una paradoja porteña: mientras las casas vacías ascienden a 228 mil, cada vez más personas buscan alquilar y no pueden. En Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba), el 35,3% de los hogares alquila. Esa cifra ascendió un 66% entre 2018 y 2023, al tiempo que creció la cantidad de inmuebles ociosos y disponibles para alquilar que representan el 13,8% del total.

“Hay vivienda disponible y familias que pueden pagar. Falta un intermediario que aporte confianza al propietario y elimine las barreras que hoy excluyen a miles de personas”, explicó Bárbara Bonelli, directora ejecutiva de la ONG.

El modelo opera sobre dos ejes. Por un lado, identifica propiedades que no pueden alquilarse por procesos legales inconclusos o problemas de habitabilidad, como refacciones que resultan muy onerosas para sus propietarios o sucesiones no concluidas. Ante esas situaciones, la ONG desarrolla un modelo de reformas y revalorización para poner la casa en condiciones de ser alquilada, que se financiará a medida que se cobra el alquiler. A la vez, avanza en alianzas con actores clave para asesorías y acompañamiento. Por otro lado, se identifica a familias que cuentan con capacidad de pago demostrable, pero que no responden a las condiciones del mercado inmobiliario formal por falta de garantía propietaria o recibo de sueldo.

En el conjunto de personas con dificultades para alquilar se cuentan aquellas excluidas por la conformación de su núcleo familiar, por tener hijos o mascotas.
En el conjunto de personas con dificultades para alquilar se cuentan aquellas excluidas por la conformación de su núcleo familiar, por tener hijos o mascotas. (La Voz)

En el conjunto de personas con dificultades para alquilar se cuentan aquellas excluidas por la conformación de su núcleo familiar, por tener hijos o mascotas. Hábitat Argentina apunta a gestionar el vínculo entre ambas partes y evalúa estrategias para ofrecer garantías de cobro efectivas, pero accesibles.

El mapa inmobiliario de Caba

Según un estudio del Colegio Profesional Inmobiliario porteño (2023), el 81% de los propietarios y las propietarias en Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba) tiene más de 65 años y debe lidiar con los costos que genera una vivienda desocupada. Solamente en expensas, el promedio de costos osciló entre los $ 250 mil a $ 270 mil mensuales durante 2025, sin contar el impuesto de alumbrado, barrido y limpieza (ABL), mantenimiento ni seguros.

La Inmobiliaria Social ofrece una gestión profesional en la puesta a punto de lo necesario para revalorizar el inmueble y un ingreso a precio de mercado. En tanto, el 57% de quienes buscan alquilar destina más de la mitad de sus ingresos al alquiler, según la Encuesta Inquilina 2025. El 43,2% de los trabajadores y trabajadoras de Caba opera en la economía informal, lo que los deja sin recibo de sueldo ni acceso a seguros de caución. El 40% de las familias con menores reportó dificultades explícitas para alquilar.

“El problema no es que no haya vivienda, sino que el mercado excluye a quienes más necesitan estabilidad. Una herramienta alternativa y sólida mejora la realidad de propietarios e inquilinos, a la vez que potencia las realidades de vida de quienes, en otras condiciones, sólo pueden alquilar pensiones o espacios compartidos”, explicó Bonelli.

La Inmobiliaria Social ya comenzó a identificar propietarios para alimentar la base de propiedades a revalorizar y poner en alquiler. Ese mapa, así como las alianzas para potenciar el modelo, están en pleno desarrollo, para que vivir dignamente y tener ingresos que permitan una mejor calidad de vida no sean sueños inalcanzables.