Coyuntura. Oportunidades en el mercado inmobiliario

Un repaso por la inversión en pozo, los terrenos como resguardo de capital y el canje.

19 de mayo de 2026 a las 03:27 p. m.
Oportunidades en el mercado inmobiliario
Es clave identificar proyectos donde la calidad constructiva funcione como resguardo frente a las variaciones de costos.

El mercado inmobiliario argentino atraviesa un escenario de reconfiguración marcado por la suba de los costos de obra y la estabilidad del tipo de cambio. Según el último indicador de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), el valor de la construcción registró un aumento del 1,3% en febrero pasado, alcanzando un acumulado anual del 3,6%. En este contexto, la compra de propiedades en pozo se consolida como una herramienta de ahorro eficiente, que permite al inversor capturar márgenes de ganancia que el mercado de unidades terminadas no puede igualar ante la presión de los precios del sector.

Hoy, la clave de la rentabilidad reside en la capacidad de identificar proyectos donde la calidad constructiva funcione como resguardo frente a las variaciones de costos. En ese escenario, el diseño y la propuesta arquitectónica se vuelven el único respaldo real para garantizar que una unidad no sólo conserve, sino que incremente su valor con el tiempo. Según ATV Arquitectos, apostar por un desarrollo con características diferenciales permite asegurar un activo final con una apreciación superior al promedio del mercado.

La lógica de inversión para este año indica que, en contextos complejos, las propiedades estándar pierden atractivo frente a desarrollos con valor agregado. Natalia Tuset Roiz, gerente comercial de ATV Arquitectos, señaló: “La clave para ganar hoy está en saber elegir proyectos que se destaquen por su ubicación y por su diseño orientado a la experiencia de habitar. No se trata sólo de comprar metros cuadrados, sino de invertir en espacios que mejoren la calidad de vida”.

Desarrollos de diversa escala (como Sens Luxury Homes o las propuestas boutique de la línea LIV), ejemplifican cómo la compra en pozo permite acceder a unidades que se valorizan por encima del promedio desde el primer día. Comprar en etapas tempranas bajo el respaldo de una empresa con trayectoria garantiza que el capital destinado hoy se transforme en una ganancia mayor a futuro. Al combinar la posibilidad de pagar en cuotas que se ajustan por el índice oficial con la valorización natural de un edificio moderno y bien ubicado, el inversor logra potenciar su rendimiento. En un año donde optimizar cada inversión es clave, el pozo aparece como un camino simple y sólido para transformar la capacidad de ahorro en un patrimonio que se valoriza con el avance de la obra.

Más que comprar metros cuadrados, la tendencia es invertir en espacios que mejoren la calidad de vida.
Más que comprar metros cuadrados, la tendencia es invertir en espacios que mejoren la calidad de vida. (PRENSA ATV ARQUITECTOS)

Terrenos como resguardo

Hasta 2024, cualquier sobrante entre los desarrolladores se destinaba principalmente a cubrir los aumentos en los costos de la construcción. Desde 2025, se reconfigura la estrategia. Hay tres grandes insumos: materiales, mano de obra y tierra. La única variable que aún no se ajustó en precio es la tierra, y por eso muchos destinan recursos al terreno, que a estos valores termina siendo atractivo en búsqueda de nuevas rentabilidades.

Los desarrollos cambiaron, cambió el modelo de negocio, pero la tierra sigue con modelos anteriores. Puede ser un buen momento para que todo capital disponible (propio o de terceros) se destine a terrenos que tengan buenas incidencias.

¿La vuelta del canje?

También vuelven a entrar en agenda las oportunidades de canje de metros cuadrados como iniciativa para la compraventa, aunque con matices. Hasta 2024, el aumento sostenido de los costos de construcción y la falta de previsibilidad habían relegado estos acuerdos; muchos desarrolladores preferían cerrar compras en efectivo para no asumir compromisos en un contexto de incertidumbre. Sin embargo, con una leve estabilización de precios y expectativas de recuperación en valores de venta, algunos actores comenzaron a reactivar negociaciones bajo esa modalidad.

El canje puede convertirse en una herramienta de equilibrio entre propietarios y desarrolladores. Si el costo de construcción se mantiene estable y el valor de los departamentos tiende a subir, los dueños de los terrenos perciben que su participación en metros puede valorizarse con el tiempo. Así, ambos actores comparten el riesgo y el potencial beneficio del proyecto.

Sin embargo, los especialistas advierten que el canje no está exento de riesgos. Cuando se pacta la entrega de metros dentro del mismo desarrollo, el propietario depende de que el proyecto avance y se concluya en los plazos acordados. Esa modalidad requiere confianza y trayectoria comprobable del desarrollador. Hay que analizar muy bien con quién se hace el canje: detrás de cada promesa de metros hay un compromiso de obra que debe cumplirse, y la solidez del desarrollador se vuelve clave.