Métricas. Especialista de datos no se nace, se hace
Los expertos del mercado inmobiliario coinciden en el valor agregado que aporta el análisis y la interpretación.
La digitalización ya no marca el futuro del mercado inmobiliario, sino el presente. Las empresas inmobiliarias y desarrollistas ven en la tecnología un aliado para transparentar el mercado, y el corredor más competitivo es aquel con capacidad de hacer una lectura estratégica de la información, donde confluyen recursos como Big Data, inteligencia artificial (IA), plataformas y tableros de datos.
“Hoy, el verdadero valor del negocio inmobiliario ya no pasa sólo por publicar una propiedad, sino por interpretar correctamente los datos que esa publicación genera”, dijo Lucas Delgado, jefe de Clasificados de La Voz.
Cada búsqueda, consulta, zona elegida y cada rango de precio dentro del portal deja una huella estratégica. Cuando esa información se procesa con criterio profesional, deja de ser volumen y se convierte en inteligencia de mercado accionable. “Ahí es donde marcamos la diferencia: transformamos datos en decisiones concretas. La falta de adopción de estas tecnologías se refleja en precios desalineados con la demanda, operaciones que se enfrían y oportunidades que se pierden en el camino al cierre. Desde Clasificados La Voz, en articulación con partners estratégicos, desarrollamos herramientas y tableros dinámicos pensados para inmobiliarias, corredores y desarrollistas. Soluciones que permiten leer tendencias en tiempo real, entender la evolución de la demanda, detectar oportunidades geográficas y ajustar la estrategia comercial con precisión quirúrgica”, agregó Delgado.
Esto impacta de forma directa en la eficiencia del sector: una oferta mejor orientada encuentra antes a su público objetivo, reduce tiempos de comercialización y mejora la calidad de las operaciones. Traducido al lenguaje ejecutivo: menos intuición aislada y más decisiones respaldadas por evidencia concreta. En esa línea, la incorporación de herramientas profesionales de análisis de datos como las que brinda Brick Data, ya adoptadas por inmobiliarias líderes, no viene a reemplazar el criterio del profesional, sino a amplificarlo, ordenarlo y convertirlo en ventaja competitiva sostenible. La tecnología, cuando está bien aplicada, no viene a vaciar saberes ni a mecanizar la mirada humana; viene a escalarla. Porque ningún algoritmo sustituye al profesional que conoce su plaza, interpreta a su cliente y detecta, con precisión quirúrgica, el momento exacto para actuar. Ahí es donde el dato suma, pero el criterio manda
De la intuición a la medición
Durante mucho tiempo, el mercado inmobiliario se sostuvo sobre la intuición como principal herramienta de decisión. La experiencia, el recorrido y el “olfato” comercial definían qué hacer, cuándo hacerlo y a qué precio. Ese modelo no desapareció, pero dejó de ser suficiente. Con el avance de la tecnología y la disponibilidad de información, el mercado empezó a ofrecer algo que antes no tenía: la posibilidad de medir y, más importante, la posibilidad de corregir.
“Sin embargo, hay una confusión frecuente. Se cree que el valor está en el dato, y no es tan así. El dato es apenas el punto de partida. El verdadero diferencial está en quién lo interpreta", remarcó Franco Strazza, socio gerente de La Inmo de Córdoba.
Ahí aparece la figura del especialista, no como alguien que accede a datos, sino como alguien que los traduce. Un especialista en datos no se construye desde la técnica aislada: se forma en el cruce entre información y experiencia, en la capacidad de leer más allá del número, en la curiosidad por entender por qué un producto se posiciona mejor que otro, por qué una zona gana protagonismo mientras otra pierde dinamismo, o por qué ciertas oportunidades no se concretan aun cuando “parecen buenas”.
Esa búsqueda no es esporádica, es permanente. Requiere conocer la ciudad en profundidad, entender la lógica de sus barrios, la idiosincrasia de su gente, sus tiempos, sus expectativas y sus límites. Porque los datos, sin ese contexto, pierden valor o (peor aún) inducen a error. “Por eso, cuando se habla de decisiones más eficientes, no se habla de tecnología, sino de criterio. El especialista no reemplaza al dato, le da sentido”, subrayó Strazza.

Se hace camino al andar
“No nacimos especialistas en datos, vamos aprendiendo en el camino. Cuando fundamos Prisma Propiedades hace 10 años, casi no teníamos información. Las decisiones se tomaban más por intuición que por evidencia. La poca información disponible estaba concentrada en pocas manos”, contó Marcos Marchi, titular de Prisma Propiedades.
Eso cambió, y hacia adelante cambiará más. La información está cada vez más democratizada, lo que se celebra: cuando el acceso se amplía, mejora la calidad de las decisiones y se eleva la vara del sector, en un rubro donde se definen ahorros y proyectos de vida. Ese contexto, junto con capacitaciones y consultorías, conllevó un cambio de mentalidad: empezar a trabajar con dos grandes fuentes de información, externa e interna.
“En lo externo, un punto de inflexión fue participar en la mesa de especialistas de Clasificados La Voz desde hace 6 años. A partir de ahí, comenzamos a trabajar con información de demanda consolidada por Brick Data. Eso fue dejar de mirar sólo la oferta y empezar a entender qué busca el cliente. Mejoramos nuestras tasaciones, detectamos oportunidades concretas y asesoramos a desarrollistas con más criterio”, destacó Marchi.
En lo interno, el proceso fue de aprendizaje. Se pasó de no medir nada a querer medir todo, y entender que medir mucho no es medir bien. Hoy, se busca un enfoque minimalista, con pocos indicadores que disparan planes de acción concretos. Así, se definen objetivos estratégicos (no sólo económicos, como la facturación, sino también culturales). Ellos se traducen en objetivos y resultados clave (OKRs, en inglés objectives and key results) por área y bajan a indicadores claves de rendimiento (KPIs, key performance indicator) que ordenan el foco y la agenda del equipo.

De percepción, a evidencia
El mercado cada día es más complejo. Estamos ante un cambio de paradigma: el negocio dejó de basarse en percepciones y pasó a apoyarse en evidencia, lo que permite convertir el rol del inmobiliario en un analista estratégico de mercado", evaluó Lucas Bergo, titular de Bergo Inmobiliaria.
El análisis basado en estadísticas y datos en real estate permite trabajar sobre un modelo de reducción de riesgo y maximizador de oportunidades, por ejemplo:
-1. determinar precios de tasaciones con más precisión.
-2. detectar oportunidades antes que los demás.
-3. anticipar las tendencias del mercado.
-4. reducir tiempos de venta.
Hoy, la información está al alcance de todos: el problema no es acceder a ella, sino tener la capacidad para interpretarla, o entrenar esa capacidad. La ventaja pasa por realizar acciones que generan un feedback en tiempo real, lo que ayuda a tomar decisiones inteligentes. "El rol del inmobiliario cambió, porque también cambió el perfil de los compradores: hoy, llegan a la inmobiliaria más informados, más exigentes y con mayor capacidad de comparar. Hoy, el inmobiliario que quiera hacer la diferencia debe ser el mejor intérprete de mercado, estratega en comercialización, en negociación y quien trabaje en la credibilidad, lo cual va de la mano de datos, análisis, consistencia y resultados", concluyó Bergo.
Dato mata relato
“Es innegable que necesitamos del dato para entender lo que nos pasa como sociedad, para entender lo que le pasa al mercado, que es el que nos ocupa a nosotros los inmobiliarios, a quienes nos dedicamos a esta industria tan compleja. Sin ese dato o esa aproximación a lo que sucede hoy en el mercado, va a ser difícil entender la realidad y, sobre todo, hacer un diagnóstico y tomar decisiones”, apuntó Maximiliano López, dueño de López Baena Propiedades.
Naturalmente, nadie nace siendo especialista en datos. La dinámica y los cambios obligan a buscar respuestas y a ensayar nuevas formas de interpretar la realidad. Ese proceso lleva a formarse y especializarse en datos, generando información y estadísticas que ordenan la mirada. Esa información se transforma en un activo valioso para incorporar al día a día. Muchas veces, sin advertirlo, el dato ya está ahí, en medios, portales o conversaciones, y la verdadera diferencia radica en saber utilizarlo como recurso en los diálogos y negociaciones con los clientes.
“Creo, y cada vez me convenzo más, de que esa frase tan usada y trillada que dice 'dato mata relato' resume y valida no sólo un consejo para estos tiempos, sino algo más importante que escuché recientemente en una presentación del tema y que decía lo siguiente: los profesionales inmobiliarios deben abandonar la idea de creerse intuitivos o adivinos, para convertirse en especialistas de datos. Sin dudas, esa metamorfosis es indispensable si se quiere entender lo que nos pasa en nuestro día a día inmobiliario", concluyó López.

