Cuota a cuota se llega
Beneficios, riesgos, consejos y propuestas del sistema de inversión en pozo, ideal para los tiempos actuales.
Invertir en pozo es para pacientes, como primera consideración sobre el tema. En términos técnicos se trata de una venta anticipada; es decir, una vez que el departamento o vivienda de interés tiene los planos aprobados la empresa desarrollista lanza el proyecto para su comercialización en pozo aunque eso no deslinde la venta tradicional (o sea, unidades terminadas).

En la mayoría de los casos, el primer desembolso es del 30 por ciento (aunque varía según el proyecto). El resto se financia en cuotas: 48 es lo habitual, pero hay unidades de categoría que se financian en más.
Estas operaciones tienen beneficios concretos y algunos riesgos, como por ejemplo no informarse bien sobre la empresa con la que se negocia. Pero, con determinadas precauciones, es un negocio que motoriza la economía.

Consideraciones preliminares
Al comprar un inmueble en pozo, se produce una colaboración tácita de financiamiento de la obra entre el inversor y el desarrollista, lo cual representa “una herramienta generadora de valor”, afirma el CEO (director ejecutivo) y presidente de Grupo Canter, José Acevedo; según dice, aproximadamente en dos años y medio la propiedad adquiere un 30 por ciento de valor adicional.
En la misma línea, el director comercial y marketing de GNI, Felipe Seia, expresa: "al momento de hacer la inversión, la coyuntura actual hace que algún tipo de financiamiento permita acceder con menos de 20 mil pesos a un departamento, con lo cual es una inversión segura en el largo plazo".

En tanto, desde el área comercial de Dycsa, Marcos Sanchez enfatiza que en comparación con las operaciones tradicionales (venta de unidades terminadas) hoy el 80 por ciento de los clientes cautivos apuestan por la inversión en pozo.
El sistema de inversión en pozo es una herramienta generadora de valor. José Luis Acevedo (CEO y presidente del Grupo Canter).

Beneficios y riesgos
Gráficamente, en el podio de los beneficios se destacan el acceso a la financiación, el desembolso (que es menor) y además que se generan “al menos tres puestos de trabajo estables”, destaca Acevedo, de Canter. Eso se considera como un aporte importante y positivo para la economía en general.

De igual manera, Seia de GNI asevera que este tipo de inversiones permiten que las obras continúen ejecutándose en los plazos establecidos.
Respecto a los riesgos, son moderados; en los casos en que las cuotas se actualizan con el índice de la Cámara de la Construcción, la ejecución de la obra se va acomodando. Así, invertir en pozo es un negocio seguro en el escenario actual.

Para inversores principiantes
Finalmente, consultados por los consejos que darían a un inversor principiante, lo primero es informarse muy bien sobre la empresa, el cumplimiento de esta, la congruencia en las comunicaciones, las características del producto que ofrece y comparar con lo que hay en el mercado las cargas impositivas que se expresan en los documentos, “e incluso analizar la flexibilidad del producto”, advierten desde Grupo Canter; es decir, ponderar si, por sus características, el producto va a ser viable al momento de alquilarlo o venderlo.

