Centro: potencial de oportunidades
Propiedades con valores a la baja, efecto negativo de cortes de calles e impacto positivo del plan de mejoras por parte del sector público.
Antes de la pandemia de Covid-19 ya existía una tendencia a eludir el centro de la ciudad como lugar para vivir o invertir en Córdoba. Para peor, los momentos más rígidos del aislamiento por coronavirus afectaron la funcionalidad del barrio céntrico como tal, en referencia a la clásica necesidad de ‘ir al centro’ para hacer compras o simplemente para pasear. Junto a esos factores, la crisis social de los últimos años sumó otro elemento que complicó la accesibilidad.
“La excesiva cantidad de piquetes, manifestaciones y movilizaciones populares que en la ciudad y en el país están al orden del día”,
apunta Agustín Tea Funes, socio de Tea Funes Inmobiliaria.
Con el devenir de la nueva normalidad pos Covid-19, la situación fue cambiando. “Hoy tenemos una vacancia de locales comerciales baja, muy pocos salones vacíos y una demanda sostenida en el centro. Este hecho es clave al evidenciar el dinamismo y el renacimiento de una zona que había sido devastada por la pandemia. Sin embargo, es insoslayable la descentralización de comercios provocada y la recuperación de la vida de zonas periféricas de la ciudad, que hace tres años no tenían el dinamismo tienen hoy”, remarca el experto.
De vuelta al ruedo
Si bien es cierto que Nueva Córdoba, Güemes o incluso General Paz (por nombrar zonas céntricas o cercanas al centro) son áreas más nuevas, ediliciamente más modernas y de mayor demanda, el Centro constituye hoy un buen mercado para el inversor.

“Para aquel rentista que pretende maximizar su rentabilidad con una inversión ajustada a su bolsillo e inferior a los barrios mencionados, el centro vuelve a ser una opción. Con departamentos más antiguos pero a precios muy competitivos, que rondan los U$S 30.000 a U$S 65.000, las unidades de un dormitorio, dependiendo de su ubicación y, sobre todo, su antigüedad y calidad, comienzan a tener demanda”, destaca Tea Funes.
Pos Covid-19 el Centro empezó a recuperar movimiento, sobre todo cuando volvió la atención al público en las entidades estatales que habían suspendido la presencialidad. “En términos de alquileres comerciales, según a los indicadores proporcionados por la Cámara de Corredores Inmobiliarios, la vacancia de locales comerciales pasó del 10,3 por ciento de junio de 2021 a 4,25 por ciento en junio de 2022, mostrando una recuperación del efecto pos pandemia”,
destaca Gustavo Borquez, gerente comercial de Eduardo Malbran Operadores Inmobiliarios.
Aunque ese indicador es favorable, hay desafíos pendientes. Es necesario solucionar el problema constante de los cortes por manifestaciones, que impactan de manera negativa en el ingreso al centro (mucha gente lo evita por eso).
En esa línea, Borquez concluye: “Es importante mencionar que si bien el Municipio está en proceso de mejorar algunas zonas como el Mercado Sud, el Mercado Norte y el bulevar Chacabuco-Maipú, es imperioso que se lleve a cabo alguna acción para mejorar y agilizar el tránsito, ya que ese es otro motivo que desalienta el ingreso al microcentro, junto con la falta de control de estacionamiento en lugares prohibidos, la restricción de acceso a muchas arterias y la frecuencia del transporte público”.
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