Urbanización. Vivir en un barrio con ruido y poco verde puede aumentar el cansancio, según expertos
Especialistas advirtieron que la contaminación, el tránsito y la falta de espacios verdes influyen en la fatiga diaria. También alertaron sobre el impacto del estrés y los malos hábitos de sueño.
El cansancio permanente no siempre se explica por dormir poco o trabajar demasiado. Médicos especialistas advirtieron que el entorno urbano y las condiciones del barrio donde vive una persona también pueden influir en la percepción de fatiga.
La médica de familia Susana Aldecoa señaló que factores como el ruido, la contaminación ambiental, el tráfico y la falta de espacios verdes tienen impacto directo sobre el bienestar físico y emocional.
"Las ciudades y los pueblos pueden ser más o menos amigables", explicó en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus.
Según detalló, una mala calidad del aire, los problemas de movilidad y la ausencia de lugares de recreación generan condiciones que favorecen el agotamiento persistente.
El cansancio crónico, cada vez más frecuente

La especialista sostuvo que la fatiga es una de las consultas más habituales en medicina general.
Entre las causas más frecuentes aparecen el sueño de mala calidad, el estrés, el sedentarismo, la mala alimentación y las jornadas laborales extensas.
También mencionó problemas emocionales y enfermedades como anemia, alteraciones tiroideas, patologías cardíacas o pulmonares.
Aldecoa remarcó además que existen trastornos poco diagnosticados, como el síndrome de fatiga crónica y la fibromialgia, donde el cansancio puede volverse incapacitante.
Una sociedad con menos descanso
La médica advirtió que los malos hábitos de sueño se volvieron cada vez más comunes, especialmente por el exceso de tiempo frente a pantallas.
Como ejemplo, relató una actividad realizada en un instituto con adolescentes de 13 años, donde más de la mitad reconoció problemas para dormir y somnolencia durante el día.
"Vivimos en una sociedad estresada e insomne", afirmó.
Según explicó, dormir pocas horas o tener un sueño no reparador afecta el rendimiento, el estado de ánimo y distintas funciones del organismo. También alertó sobre el uso excesivo de benzodiazepinas para tratar trastornos del sueño y ansiedad.
Cómo distinguir el estrés de una enfermedad

Aldecoa señaló que no siempre es sencillo diferenciar una fatiga relacionada con el estrés de una enfermedad orgánica. Sin embargo, indicó que hay señales que pueden orientar el diagnóstico.
Cuando el cansancio empeora frente a problemas emocionales, laborales o económicos, o aparece acompañado de irritabilidad, tristeza e insomnio, suele relacionarse con estrés o ansiedad.
En cambio, si se presentan síntomas como pérdida de peso, fiebre, dificultad para respirar, dolores persistentes o sangrados, puede existir una enfermedad de base que requiere estudios médicos.
Qué estudios suelen pedir los médicos
La especialista explicó que el primer paso es realizar una entrevista clínica detallada y un examen físico.
En función de los síntomas, los médicos pueden solicitar análisis de sangre para evaluar glóbulos rojos, glucosa, función renal y hepática, hormonas tiroideas o niveles de hierro y vitaminas.
En algunos casos, cuando existe sospecha de una enfermedad orgánica, se requieren estudios complementarios o derivaciones a especialistas.
Los profesionales insistieron en que el cansancio sostenido no debe naturalizarse y recomendaron consultar cuando la fatiga persiste durante semanas o afecta la vida cotidiana.




