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Villa Allende se transformó en una zona de desastre

Hay vecinos y comerciantes que lo perdieron todo por la crecida del arroyo Saldán. Una escuela sufrió daños irreparables. El duro trabajo de volver a empezar el día después del temporal.

17 de febrero de 2015 a las 12:01 a. m.
Villa Allende se transformó en una zona de desastre
Destrucción. En el Instituto San Martín, la comunidad trabaja para recuperar algo entre los escombros (Jairo Stepanoff/LaVoz)

Villa Allende. El barro se metió en todas partes, en las casas, en las escuelas y los clubes. En el día después de la inundación más terrible de la que se tenga memoria en la ciudad, los que perdieron casi todo tratan de recuperar algo y el resto de los vecinos salió a prestar su ayuda a los damnificados. "Villa Allende es una zona de guerra, de desastre", aseguró un comerciante en el centro de la ciudad mientras sacaba a la calle la poca mercadería que le quedó. El arroyo Saldán mostró una furia inusitada y si bien no hay un cálculo oficial del nivel de la crecida, mostrando las marcas que dejó el agua a su paso se puede calcular que superó los cinco metros.El Instituto San Martín-Escuela 27 de Agosto perdió todo lo que tenía en sus instalaciones del primer piso. El arroyo pasa por el costado y la imponente crecida abrazó con lo que encontró en el interior del edificio.Ayer, docentes, alumnos, padres, vecinos y exalumnos prestaron su ayuda para sacar el barro, rescatar el mobiliario que quedó en pie y comenzar a evaluar los daños que fueron cuantiosos. "Perdimos todo lo que teníamos en la planta baja", aseguró María Julia Ferreyra, directora del Nivel Inicial. Aulas, oficinas de dirección, la biblioteca con más de 12 mil libros, una sala con 50 computadoras, baños, cocinas; todo fue arrasado por el agua."Hay mucho trabajo para ­hacer y estamos muy agradecidos con la comunidad", atinó a decir la docente, con la ropa llena de barro y el rostro que denotaba el cansancio después de un día agotador.En el Anfiteatro de la ciudad, donde el mismo día de la inundación se esperaba la actuación de Peteco Carabajal, la suspensión del evento no pudo evitar la destrucción del lugar. Elio González estaba a cargo del sonido y las luces del festival y antes de la crecida llegó al lugar para guarecer los equipos bajo techo. "Cuando llegué, el arroyo estaba un poco crecido y empezamos a subir los equipos a un balcón que tiene el escenario. Nos tomó de sorpresa la crecida y, junto a tres integrantes de mi equipo, estuvimos desde las 11 hasta las 20 refugiados en el balcón", contó y apuntó: "Pensé que iba a estar un par de días ahí arriba". González perdió casi todo sus equipos ya que no tuvo tiempo de desarmar. "Encontré algunas cosas a seis kilómetros de aquí", dijo el hombre que aseguró que recompensará a aquellos que encuentren sus cosas."Hace 40 años que vivo en Villa Allende y nunca vi algo así", aseveró y añadió: "El agua se llevó varios autos; fue terrible y no tomamos dimensión de lo que estaba pasando".Los comercios del centro de la ciudad, sobre calle Goycochea, sufrieron graves pérdidas. Y el barrio San Clemente fue uno de los más afectados por la inundación. El agua tapó literalmente las casas y los vecinos se salvaron subiéndose a los techos. Ana Gollán fue una de ellas y junto a su hijo Agustín y a un vecino alcanzaron a treparse al techo del baño de la casa en la que viven sobre calle Sargento Cabral. "El agua rompió un portón y se nos metió a la casa. No pude salvar a dos de mis perros que se murieron ahogados", contó la mujer que es escultora y perdió todos los elementos de trabajo. "No me quedó nada, ni ropa, ni muebles. Ahora no nos queda otra que volver a empezar desde cero", señaló.