Su sueño. Vendía pan en Río Cuarto y ganó la Reina Nacional Trans 2026

Julieta Alaniz tiene 22 años, atravesó la pobreza, el bullying y el cierre sistemático del mercado laboral antes de imponerse con el 79% de los votos ante 28 candidatas de todo el país. Ahora apunta a representar a Córdoba en Miss Universo Argentina.

11 de julio de 2026 a las 02:44 p. m.
Vendía pan en Río Cuarto y ganó la Reina Nacional Trans 2026
Julieta Alaniz se consagró como Reina Nacional Trans.

Julieta Alaniz tiene 22 años, mide 1,83 metros y nació en Río Cuarto. Hace apenas semanas se convirtió en la Reina Nacional Trans 2026, luego de imponerse con el 79% de los votos ante 28 candidatas de todo el país en una ceremonia realizada en Córdoba capital.

El resultado la sorprendió. "Escuchaba que la gente decía mi nombre y no lo podía creer", dijo en diálogo con TN. Detrás de la corona hay una historia que arranca mucho antes de cualquier pasarela.

Pobreza, bullying y transición en pandemia

Julieta es la menor de cinco hermanos. Creció sin su padre y con una madre que vendía pan casero, huevos y tortas fritas para sostener a la familia en Río Cuarto. Ella también salía a vender. "La gente ni siquiera salía para decirte que no necesitaba", recuerda.

En la escuela primaria ya convivía con algo que no sabía cómo nombrar pero que sus compañeros sí notaban. El bullying apareció temprano y no se fue. "Desde la primaria hubo mucha discriminación. Fue así toda la vida", resumió.

La transición llegó durante la pandemia, mientras cursaba la secundaria. Las consecuencias fueron rápidas: le prohibieron usar el baño de mujeres y la derivaron al de personas con discapacidad. "Era todo un show", contó. Las autoridades del colegio no estaban preparadas para acompañarla.

Fuera del colegio, la situación tampoco era distinta. Le gritaban desde los autos; en los boliches, relató, "nos discriminaban y hasta nos querían pegar".

Un mercado laboral que le cerró la puerta

Julieta Alaniz se consagró como Reina Nacional Trans.
Julieta Alaniz se consagró como Reina Nacional Trans. (redes sociales)

Cuando intentó insertarse laboralmente, Julieta mandó currículums una y otra vez. Nunca la llamaron. No es un caso aislado.

Según el Primer Relevamiento Nacional de Condiciones de Vida de la Diversidad Sexual y Genérica en Argentina (2024), casi 4 de cada 10 mujeres trans reportaron haber sido despedidas o rechazadas de un empleo por su identidad de género. La desocupación en ese grupo (12,3%) más que duplica el 6,2% registrado por el Indec para la población general.

Ante ese cierre sistemático, Julieta empezó a crear contenido para plataformas para adultos. Hoy lo gestiona de forma independiente. "Manejo todo yo. Contesto los mensajes, organizo el contenido, hago las fotos. Es como tener mi propia empresa", explicó. Esa actividad le dio la estabilidad económica que el empleo formal le negó.

28 candidatas, el número 28, el 79%

La Elección Reina Nacional Trans lleva 28 años realizándose en Córdoba, uno de los eventos más importantes de la comunidad trans a nivel país. Cuando Julieta vio la convocatoria, se anotó sin experiencia previa en concursos de belleza. El sorteo le asignó el número 28: era la última en salir a la pasarela.

"Fueron muchos nervios porque eran dos pasadas y había que quedarse esperando todo el tiempo", recordó entre risas. La votación fue transmitida por streaming. Julieta terminó imponiéndose con el 79% de los votos.

Además de la corona, recibió un premio económico y obsequios de distintas marcas. Pero sobre todo, ganó visibilidad. En Instagram acumula más de 40 mil seguidores bajo el perfil @julii_alaniz.

La próxima meta

Julieta Alaniz se consagró como Reina Nacional Trans.
Julieta Alaniz se consagró como Reina Nacional Trans. (redes sociales)

Con la corona puesta, Julieta apunta ahora a representar a Córdoba en el certamen Miss Universo Argentina. "Ese es mi sueño. Me encantaría representar a Córdoba y, si se da, llegar a Miss Universo", dijo.

También planea estudiar inglés y, en algún momento, abrir un local de ropa. Cuando vuelve a Río Cuarto ya no intenta pasar inadvertida. "Voy con las plumas, los vestidos, los zapatos. Voy siendo yo", explicó.

Dice que no le guarda rencor a nadie de quienes alguna vez la maltrataron.

"Toda la vida me sentí incómoda con quien era. Hoy soy muy feliz y estoy orgullosa de todo lo que pasé", resumió.