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Ciudadanos

Adicciones. Vapeo regulado: ¿Utopía o realidad?

El Ministerio de Salud de la Nación decidió incorporar al mercado formal los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado y las bolsas de nicotina. Aunque busca controlar qué tipo de sustancias se venden en el mercado ilegal, la normativa puede promover el acceso de los adolescentes a la nicotina.

11 de mayo de 2026, 11:32
Vapeo regulado: ¿Utopía o realidad?
Venta de artículos para vapeo Foto: Pedro Castillo / La Voz

“La prohibición no frenó el consumo: lo empujó a la informalidad”. Con este textual, el Ministerio de Salud de la Nación difundió la resolución 549 que incorpora al mercado productos que estaban blindados en el país: cigarrillos electrónicos, vapeadores, tabaco calentado y bolsitas de nicotina.

Autoridades sanitarias argumentaron que los esquemas de prohibición absoluta “terminan favoreciendo la circulación de productos ilegales, sin control ni estándares y aumenta los riesgos". La pregunta que subyace es si el Estado estará en condiciones de fiscalizar el contenido de los productos que saldrán al mercado, ahora en forma legal. Y lo que es más dudoso: cómo se evitará que los menores de 18 años accedan a estas sustancias que son adictivas.

¿Serán los dueños de los kioscos los encargados de no vender vapeadores y bolsas de nicotina a los adolescentes? ¿Qué se esconde detrás de esta nueva regulación que abre la puerta a un mercado que antes estaba vedado? ¿Qué medidas quedaron rengas antes de permitir esta apertura?

Venta de artículos para vapeo
Foto: Pedro Castillo / La Voz
Venta de artículos para vapeo Foto: Pedro Castillo / La Voz (Foto: Pedro Castillo / La Voz )

Qué dice la normativa

La regulación fue publicada el 30 de abril, en una firma conjunta entre los ministerios de Salud, Economía y la Jefatura de Gabinete de la Nación. La resolución crea un registro obligatorio y exige a los fabricantes a cumplir estándares de calidad.

Este punto es positivo porque actualmente no se sabe qué contienen los productos que se utilizan para el vapeo, ni qué procedencia tienen.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) será la encargada de controlar los componentes de estos productos, estableciendo mecanismos de trazabilidad para saber de dónde vienen y hacia dónde van. Estas sustancias que contienen nicotina estaban prohibidas desde 2011 y ahora ingresan al mercado formal tributando, con esquemas diferenciados según cada categoría. La intención es “terminar con el mercado de contrabando”, según las definiciones que el Ministerio explicó a La Voz.

Venta de artículos para vapeo
Foto: Pedro Castillo / La Voz
Venta de artículos para vapeo Foto: Pedro Castillo / La Voz (Foto: Pedro Castillo / La Voz )

Sociedades científicas y organizaciones de la sociedad civil pusieron el grito en el cielo, y con razón. La principal duda es si la Anmat tendrá la capacidad de fiscalizar cada uno de estos producto y quiénes serán los encargados de verificar que no se expendan a menores de edad. La duda es razonable, ya que el organismo fue cuestionado el año pasado por no haber controlado a HL Pharma y el Laboratorio Ramallo, que distribuyeron una partida de fentanilo contaminado, provocando muertes y lesiones en todo el país, el año pasado.

“El mercado negro va a seguir existiendo –advierte Daniel Gómez, exjefe de Toxicología del hospital de Urgencias de la ciudad de Córdoba–. Todos esos productos son muy caros, por lo tanto se van a conseguir más baratos en el circuito ilegal”.

Gómez consideró que es muy difícil fiscalizar qué tipo de sustancias se colocan en los vapeadores. Por lo general, se mezclan.

Aunque la nueva regulación prohíbe los saborizantes para los vapeadores, quedan dudas sobre cómo se evitará la proliferación del mercado ilegal.

Cuidar a los adolescentes

Las sociedades científicas cuestionan que esta apertura se haya dado sin campañas de prevención ni aumento de impuestos. Por caso, Estados Unidos autorizó las bolsas de nicotina pero prohíbe un marketing dirigido a los adolescentes.

El riesgo es que aumente la exposición de los jóvenes a la nicotina, una sustancia que genera adicción.

“La prohibición no funcionó porque nunca se controló qué se vendía ni a quién. La industria tabacalera siempre se las ingenia para captar adeptos. Así como en un momento impuso la moda de fumar en las mujeres, con el argumento de que el cigarrillo ayudaba a bajar de peso, ahora apunta a los jóvenes. Los vapers tienen figuras atractivas para ellos y las bolsas de nicotina se dan gratis en los boliches”, agregó Raquel Pendito, neumóloga y experta en tabaco.

Por su parte, Mariela Roldán, presidenta de la Asociación de Psiquiatras de Córdoba, coincidió: “La prohibición sin control no funciona porque genera un mercado informal. La regulación sin fiscalización tampoco, porque permite la puerta de entrada al acceso juvenil”.

Roldán sostiene que la regulación debe ir acompañada de campañas preventivas que aumenten la percepción de riesgo sobre los cigarrillos electrónicos. “Ninguna de estas sustancias son inocuas. La nicotina activa el sistema de recompensa del cerebro. Al principio da placer y relaja. Hasta te ayuda a concentrarte mejor, porque es un estimulante. Pero a la larga el organismo te pide más y así se genera una adicción”.

La nueva disposición abre las puertas a un mercado antes prohibido. Sin controles, fiscalización del marketing y sin campañas de información, los jóvenes quedarán más expuestos a estas sustancias adictivas. En lugar de realidad, la regulación se quedará en pura utopía.