“Van a demoler mi casa”
El hogar de Teresa Saenger fue el segundo en construirse en el barrio Alta Córdoba, hace 60 años.
Teresa Saenger vive en la calle Avellaneda de Alta Córdoba desde hace 60 años. Cuenta que su casa fue la segunda en construirse en el barrio, cuando en la zona todavía no había ni luz, ni agua, “ni nada”. Conmocionada, sabe que tiene que despedirse: tuvo la mala suerte de estar pegada al depósito de Industrial Química SRL que explotó el jueves pasado.
“Van a demoler mi casa”, dice mientras carga colchones y muebles junto a su hija y vecinos solidarios para llevar lo que quedó en pie a la iglesia Nuestra Señora del Carmen. El padre Rubén les guardará sus pertenencias mientras se solucione el problema habitacional.
Teresa vivía allí con su hija, Mariela, y su nieta. Hoy están en la casa del novio de Mariela y no tienen idea cuándo volverán. Es que, asegura, funcionarios municipales y provinciales le dijeron que la casa será demolida próximamente. Y que sobre el terreno le construirán una nueva. “No sé cómo vamos a vivir mientras dure la construcción. No nos ofrecieron pagarnos un alquiler”, contó Mariela.
El estado de la casa es muy precario. Además de vidrios rotos y muebles caídos, se notan rajaduras en las paredes.
Con riesgo de derrumbe
Hugo Garrido, titular de Defensa Civil de la Municipalidad de Córdoba, y Daniel Passerini, ministro de Desarrollo Social de la Provincia, confirmaron que ayer se terminó el relevamiento de daños en 15 manzanas alrededor de la explosión.
Hay 20 casas inhabitables y con riesgo de derrumbe. De ese número, seis sufrieron daños totales.

