"Valoro a quienes quieren aprender cosas nuevas"
Rodolfo Ambrosio es jugador de rugby del club El Tala y, hace un año y medio, da clases gratuitas en un comedor de Villa 9 de Julio.
Rodolfo Ambrosio (20) es jugador de rugby en la primera del club El Tala y, hace un año y medio, todos los sábados brinda clases gratuitas a los niños y jóvenes que asisten a La Huerta en barrio Villa 9 de Julio. “Me movilizó a hacer este trabajo el nieto de Nelson Mandela, Ndaba Mandela”, sorprende. Cuenta que Ndaba vino a Córdoba en mayo de 2011 a dar una conferencia internacional sobre valores humanos. Los visitó en el El Tala y con la división del M19 hicieron un video que reflejara distintas formas de ayuda al prójimo como forma de cambiar el mundo.
Rodolfo estudia comunicación audiovisual en la Universidad Blas Pascal y sus conocimientos le sirvieron para filmar y editar el video. Lo produjeron con sus compañeros de equipo y se lo entregaron al nieto de Mandela. Para hacerlo, comenzaron con acciones simples pero concretas. Así, filmaron acciones solidarias como plantar árboles, pasear mascotas abandonadas que estaban en algunas veterinarias, ayudar a construir una casa, tapar baches, llevar alimentos no perecederos a un comedor y ayudar en La Huerta.
Después de filmarlo, Rodolfo reflexionó sobre la necesidad de continuar con sus acciones solidarias. “Pensé en lo que más me había gustado de este trabajo y regresé a La Huerta donde ya estaban trabajando Juan Guglieri y Pablo Almada, dos exrugbiers, que son los promotores de esta tarea solidaria”, señala. Rodolfo reconoce que tomar contacto con la realidad que viven los chicos que van a la Huerta fue fuerte para él.
“Me di cuenta que no todas las personas que son pobres están tristes, sino que ellos también tienen una sonrisa en la cara y quieren disfrutar de la vida”, agrega.
Rodolfo enseña a jugar al rugby a niños de 7 a 15 años de bajos recursos económicos. Hasta hace un mes se juntaban a practicar en un predio del Colegio León XIII pero ahora lo están haciendo en un terreno que le presta esta institución ubicado en la calle Monteyaco al 8.500 en Villa 9 de Julio. “Me llena de satisfacción hacer esta tarea, ayudar al otro te ayuda a crecer como persona”, afirma convencido. También confiesa que una de las cosas que más le cuesta aprender es a tener paciencia. “Por ahí se me sale la cadena rápido, no soy muy pedagógico pero trato de alentarlos a que continúen y a que aprendan a jugar al rugby. Valoro mucho que los chicos aún sin recursos económicos tengan ganas de aprender algo nuevo para avanzar en sus vidas”, considera.
Entre los principales aprendizajes logrados cuenta que en este año y medio de trabajo los chicos aprendieron normas de respeto y de convivencia.
“Tratamos de trasmitir los valores del rugby, el respeto, hacia uno mismo, hacia los compañeros, hacia los rivales y también hacia el árbitro. También los valores del compañerismo y la solidaridad”, advierte. Rodolfo nació en Venecia, Italia, pero a los tres meses se mudó con su familia a Argentina. Además de ser estudiante, trabaja en forma independiente filmando y editando los videos institucionales del Club del Tala.
Es vecino de Villa Belgrano, sus padres están separados pero él vive con su mamá, María del Mar, y uno de sus hermanos, Stéfano. Tanto él como su papá, Rodolfo, son jugadores de rugby. “Cuando en el club le dan donaciones a Stéfano, él bromea y dice, el Robin Hood es mi hermano. Y mi mamá, aunque a veces protesta porque le llevo bolsas con donaciones a casa por unos días, también está contenta de que haga lo que me hace sentir feliz”, finaliza.
Quiénes son
La Huerta. Vecinos de Villa 9 de Julio abrieron un comedor en un galpón ubicado detrás del Colegio León XIII. Brindan desayuno, almuerzo, apoyo escolar y clases de dibujo y pintura a niños y jóvenes. Hace dos años, empezaron a dar clases gratuitas de rugby. Entrenan todos los sábados de 9.30 a 11.30 en la calle Monteyaco al 8500 de Villa 9 de Julio. Juan Guglieri, Pablo Almada, Rodolfo Ambrosio y Carlos Carranza quieren crear la Fundación La Huerta Rugby Club.
Lo que necesitan. Una máquina para nivelar el terreno y para alambrarlo, poner las haches de rugby y construir un quincho. Para ayudar, comunicarse a los teléfonos: (0351)-157-038297.

