Inclusión. Usuarios con discapacidad cuestionan la accesibilidad de los nuevos colectivos en Córdoba
Solo el 20% de los coches de la empresa SolBus están adaptados para personas con discapacidad. El Municipio aseguró que la empresa realizará la adecuación paulatina de las unidades.
Tras la salida de FAM del sistema de transporte urbano de pasajeros de Córdoba, desde hace días circulan por la ciudad nuevos coches de las empresas SíBus y SolBus. Aunque las firmas resaltaron que las unidades son cero kilómetro o con muy poca antigüedad, nada dijeron respecto de la accesibilidad que tienen para personas con discapacidad.
La Voz consultó a la Municipalidad de Córdoba por este tema en particular, a partir de lo cual informaron que la firma SiBus cuenta actualmente con 260 unidades y que todas son accesibles. De ese total, 196 tienen rampa manual con piso bajo y 64 rampa hidráulica con piso alto.
Lejos de esos números, la empresa SolBus se incorporó al sistema con 82 unidades, de las cuales sólo 18 están adaptadas para personas con movilidad reducida, lo que representa aproximadamente el 15% de su flota. Diez poseen rampa manual y ocho rampa hidráulica.
Con respecto a los coches de Tamsau, la información oficial indica que la totalidad de sus colectivos están adaptados, mientras que Coniferal posee aproximadamente el 90% de su flota con sistemas de accesibilidad.
En ese contexto, un grupo de usuarios con discapacidad expresaron su disconformidad con la incorporación de coches sin accesibilidad. “Ver que a los nuevos coches les faltan rampas nos afecta mucho porque todos tomamos colectivos, ninguno se maneja en auto”, le dijo a La Voz Lucrecia Gómez, integrante del grupo autoconvocado.
Según manifestaron, tuvieron varias audiencias con el municipio durante 2025 para asegurar la accesibilidad de las unidades del sistema urbano de pasajeros y al consultar si esto se contemplaría al momento de otorgar nuevas concesiones, no obtuvieron precisiones.

“Después del ingreso de SiBus se comprometieron a que la próxima licitación tendría un cupo de accesibilidad y hasta último momento no supimos nada. Al final nos enteramos de que muy pocos eran accesibles por un reel de Instagram”, agregó Gómez.
Respecto de estos reclamos, la Municipalidad de Córdoba sostuvo que durante los últimos años siempre priorizaron que el sistema de transporte urbano de la ciudad esté adaptado para personas con discapacidad y que por ello, actualmente “el 90% de las unidades lo está”.
“En el caso particular de SolBus se le solicitó a la empresa la adecuación paulatina de los vehículos que no cuentan con rampa manual o hidráulica, hasta alcanzar la totalidad de su flota. Ese 85% restante deberá ser adaptado”, aclararon.
Marco regulatorio
La accesibilidad del sistema en la ciudad de Córdoba está actualmente regido por la Ordenanza 12.076 del año 2012 que define el Marco Regulatorio para el Servicio de Transporte Urbano de Pasajeros. Luego, la Ordenanza 12.728 del año 2018 modificó el artículo 32, referido especialmente a este tema.
Dicho artículo establece que las empresas concesionarias deben asegurar el 70% de unidades adaptadas en cada línea y también contar con los accesorios necesarios para la sujeción, el ascenso y el descenso de los usuarios. Pero además, determina que el 30% restante se incorpore al sistema en el término de 24 meses.
El tipo de accesibilidad no está especificado en la norma. Vale decir que cada empresa decide si incorporarán coches con piso bajo y rampa manual, o con pisos altos y rampa automatizada.
“Lamentablemente estamos dentro del marco regulatorio anterior, y por eso se terminaron comprando unidades con piso alto cuando la normativa nacional determina que sean de piso bajo, tal como ocurre en Buenos Aires”, explicó Lucía Tissera, integrante de la fundación Derechos Sobre Ruedas.
Mientras tanto, un nuevo marco regulatorio espera ser tratado en el Concejo Deliberante. Según el grupo de personas con discapacidad, esta demora en el tratamiento es la que permitió que se incorporara al sistema una firma como SolBus con un porcentaje tan bajo de accesibilidad en su flota.
El proyecto de ordenanza para modificar el marco regulatorio fue presentado por el Ejecutivo Municipal en marzo de 2025 y se empezó a tratar en abril de ese año. Actualmente la iniciativa está siendo analizada por la Comisión de Servicios Públicos, Movilidad y Tránsito del Concejo Deliberante.
El proyecto prevé en su artículo 11 que todas las unidades que ingresen al sistema de transporte sean de piso bajo con rampa manual, cuenten con espacios reservados para personas con movilidad reducida, además de otras especificaciones técnicas que incluyen medidas para personas ciegas y sordas.
“Cuando se empezó a discutir una nueva ordenanza para el transporte urbano quisimos involucrarnos para ver en qué se estaban basando y cuál era la perspectiva. Queremos hacer una diferencia con respecto a la ordenanza de 2012, para no terminar perjudicados de nuevo. Estamos intentando ser parte de la comisión también”, expresó Tissera.
“Por algunos detalles que tiene el nuevo proyecto de marco regulatorio se nota que pensaron un poco más en nosotros, pero lo que nos hace ruido es que no hay un ente de contralor autárquico. Si no hay nadie que controle que esto se cumpla, no tiene mucho sentido”, cerró.
Polémica por el tipo de rampas
La polémica por la elección entre colectivos de piso bajo o alto en la ciudad Córdoba es de larga data. Las empresas prestatarias son reticentes a utilizar los primeros debido a los numerosos inconvenientes que –según refieren– tienen en su funcionamiento.
Entre ellos, mencionan el hecho de que los colectivos tienen el motor en la parte trasera, lo que implica una obstrucción en los filtros y por ende, un mal funcionamiento frecuente de las unidades.

Otro problema tiene que ver con la estructura “tipo pecera” de las unidades que implica ventanas pequeñas para el funcionamiento de los climatizadores, los cuales no enfrían al mismo nivel que un aire acondicionado residencial y provocan la queja de los pasajeros.
Sin embargo, los usuarios con discapacidad sostienen que las rampas hidráulicas de los coches de piso alto no son seguras, eficaces, ni adecuadas para trasladar a personas con silla de ruedas. Además, aseguran que la mayoría de estos sistemas no funciona.
“Las rampas hidráulicas no son una buena respuesta. Las rampas de los colectivos de SiBus, por ejemplo, no funcionan, o los mismos choferes tienen miedo de usarlas porque son peligrosas. Yo jamás me pude tomar un coche con estas rampas”, comentó Lucrecia Gómez, integrante del grupo que pelea por una mayor accesibilidad del sistema para las personas con discapacidad.
“Además, por la forma en que se repliegan, queda un hueco por el que te podes caer con la silla de ruedas”, aseguró.
Por su parte, Lucía Tissera, de la fundación Derechos sobre Ruedas, dijo: “Yo uso una silla eléctrica y no uso esas rampas porque tengo miedo de subirme. Las rampas hidráulicas solo son utilizables si el coche tiene el mantenimiento adecuado y el chofer está capacitado. En la práctica eso no sucede, por lo tanto, son coches inseguros que no deberían estar circulando”.
Para poder viajar, una persona con discapacidad hoy tiene que apelar a la aplicación “Tu Bondi” para saber si pueden o no subirse a tal o cual colectivo. La “app” discrimina el tipo de rampa que tiene cada colectivo: los de piso bajo tienen un logo verde y los altos, otro amarillo.
“En mi caso, si tengo que tomar un colectivo, tengo que planificarlo. Si mañana tengo que ir al Centro hoy debería llamar a la punta de línea para avisar a qué hora necesito viajar para que la empresa disponga un colectivo de piso bajo en ese horario”, aseguró Tissera.




