Una norma con poco impacto en la reducción de embarazos
En 2005, la tasa de nacimientos de hijos de madres adolescentes era del 15% en el país. Diez años después, el indicador es el mismo. En Córdoba, la tendencia es similar: 13,7% hace una década, y 13,4% en 2014.
Uno de los objetivos de la ley 26.150, por la cual hace 10 años se creó en la Argentina el Programa Nacional de Educación Sexual Integral, es prevenir los problemas relacionados con la salud en general, y con la salud sexual y reproductiva en particular, de los niños, niñas y adolescentes.Entre estos últimos, las principales temáticas están vinculadas a los embarazos, así como a las infecciones de transmisión sexual, entre las cuales la más preocupante, pero no la única, es el VIH.

Sin embargo, si se atiende a los indicadores oficiales de la última década, lo que surge es que la ley de educación sexual en las escuelas no refleja un impacto en la reducción de la tasa de embarazo adolescente.
En efecto, mientras en 2005 –es decir, antes de la sanción de la norma– la tasa de nacimientos de hijos de madres menores de 19 años era en el país del 15 por ciento, 10 años después el indicador es exactamente el mismo, de acuerdo con los datos de las Estadísticas Vitales que elabora cada año el Ministerio de Salud de la Nación.
Lo llamativo, a su vez, es que los números muestran inclusive ligeros aumentos en ese período, para volver a descender en 2014, el último dato disponible.
Esa tendencia, además, es casi idéntica a la que se registra en la provincia de Córdoba, donde la tasa de madres adolescentes ascendía a 13,7 por ciento en 2005, y, tras una suba hasta 2008, cuando llegó a 14,9, vuelve a descender para llegar a 13,4 en 2014.
Si bien está claro que el embarazo adolescente es una problemática compleja que no responde a un único factor, sino a un conjunto de variables, es un dato para tener en cuenta, al igual que la falta de impacto en este grupo etario que también surge del Programa de Salud Sexual y Reproductiva, que garantiza el acceso a consejería y métodos anticonceptivos.
Con respecto a la incidencia de infecciones de transmisión sexual en los adolescentes y si hubo cambios en esta década, el titular del Programa Provincial de Lucha contra el VIH-Sida e ITS, Julio Cohen, precisó que las estadísticas disponibles no reflejan la edad de los afectados, por lo cual se dificulta valorar ese indicador.
No obstante, aunque no se trate de datos extrapolables, el bioquímico y coordinador de la ONG Adolescentes contra el Sida, Ignacio Aguirre, advirtió de que la realidad de su laboratorio en Jesús María es que no sólo no estarían disminuyendo los embarazos adolescentes ni las infecciones de transmisión sexual en esa edad, sino que incluso podría haber un incremento.
“Estoy convencido de que el porcentaje aumentó. Y las razones se vinculan a que cada vez son más los chicos que tienen relaciones sexuales a edades tempranas, sin saber nada de cómo cuidarse”, señaló.
“Y esto que yo veo es lo mismo que me manifiestan con preocupación colegas de otras ciudades del interior, donde por ejemplo el aumento de la sífilis es un escándalo”, aseguró a La Voz .
“Además, las cifras sólo reflejan los nacimientos de hijos de madres adolescentes, pero no los embarazos reales, muchos de los cuales se interrumpen, dato que no se registra en ninguna parte”, alertó Aguirre.
De acuerdo con su experiencia en Aces, por donde pasaron más de tres mil adolescentes, “la ley de educación sexual no entró a las escuelas en forma sistemática, por lo que depende de la voluntad del docente, que muchas veces no sabe cómo hablar con los chicos de estos temas”.
“¿Qué se hace ante esto? Educar. No hay otra alternativa. ¿Cuán cerca nos tiene que caer el próximo embarazo adolescente o el próximo VIH para que el mundo adulto asuma que los chicos tienen relaciones sexuales y que, por lo tanto, hay que enseñarles a cuidarse?”, finalizó.
Jornadas para erradicar la violencia de género
La ley N° 27.234 sobre Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres obliga a las escuelas primarias, secundarias y terciarias a participar de las jornadas “Educar en igualdad”. El objetivo es que alumnos y docentes desarrollen actitudes, saberes y prácticas que contribuyan a evitar la violencia. Fuentes de la Nación informaron que están disponibles los materiales que se trabajarán en las jornadas, que aún no tienen fecha. Se pueden consultar en esi.educ.ar.

