Un poco de justicia y menos de avalancha
Hay que evitar el efecto avalancha. Pero es cierto que no ayuda el “sálvese quien pueda” de los privilegiados vacunados amigos del poder. Vacuna: hay 333 mil mayores de 70 años y piden definir prioridades
¿Es un criterio justo el orden de llegada cuando está en juego la salud? Para el especialista en bioética Ignacio Maglio, parte del Consejo Asesor del Ministerio de Salud nacional, no: hay que imaginar un sistema de puntajes, que asigne prioridades dentro de los grupos que ya están jerarquizados en primer lugar para recibir la vacuna anti Covid-19.
Por caso, ayer se aglomeraron adultos mayores de 70 años, con y sin turno, en el Centro de Convenciones Córdoba. Frente a la escasa cantidad de dosis que aún tiene la Provincia para colocar, ¿estaban allí los que tenían mayor vulnerabilidad? En esa fila caótica, al sol, ¿estaban los hipertensos, los obesos, los que tienen patologías respiratorias crónicas o los que padecen enfermedades neurológicas? Porque esos son, frente a un rebrote de la enfermedad, los que más expuestos están a hacer cuadros severos y morir.
Para tratar de corregir una dificultad de acceso a los turnos, la Provincia ayer decidió eliminar el paso de estar inscripto en Ciudadano Digital para tomar un turno. Es un paso que busca reducir la brecha digital en este grupo etario y aportar equidad. En dos notas de esta edición, tratamos el tema de fondo, ético, y la crónica sobre lo real, viva, con todas sus aristas.
Si todo sale bien, la semana próxima se comenzarán a aplicar las dosis de la vacuna china Sinopharm y llegará otro lote de la rusa Sputnik V, que ayer fueron a buscar dos aviones de Aerolíneas Argentinas. ¿Alcanzará para vacunar a todos los adultos mayores de 70? Ni cerca. Tampoco habrá para completar el personal de salud, ni las fuerzas de seguridad, ni los docentes, ni otros grupos priorizados. Y aun teniendo las dosis, como se verificó ayer, cuanto más grande es el operativo de vacunación, más complejo es mantenerlo organizado y ser eficiente.
Pero hay que evitar el efecto avalancha. Es cierto que no ayuda el efecto “sálvese quien pueda” de los privilegiados amigos del poder, pero en un operativo de vacunación masivo inédito no ayuda a nadie perder la paciencia.
Hay que evitar el efecto avalancha. Pero es cierto que no ayuda el “sálvese quien pueda” de los privilegiados vacunados amigos del poder.

