Un mal comienzo de año en rutas y calles
En enero murieron 48 personas en la provincia de Córdoba. Las motos fueron protagonistas en la mayor parte de los siniestros viales.
La inseguridad vial en el comienzo de 2014 continuó con la mala noticia registrada a lo largo del año pasado. Durante 2013, las víctimas fatales por choques de tránsito en calles y rutas de la provincia de Córdoba treparon a 533, el peor registro de los últimos cinco años y la segunda marca más trágica desde 2007. En aquel año, La Voz del Interior comenzó a relevar cada suceso de tránsito con saldo fatal con el objetivo de poder elaborar una base de datos propia e independiente, con datos fiables, que permitiera brindar un panorama más completo de Córdoba sobre la principal causa de muertes evitables en el país.Ahora, el finalizar el primer mes del octavo año consecutivo de este proyecto periodístico, la tendencia continúa, siendo negativa en lo que respecta a la seguridad vial en la provincia.Con 48 víctimas fatales como consecuencia de 44 choques de tránsito (dos de los fallecidos habían colisionado en diciembre último y perdieron la vida este año tras estar internados), el balance de enero de 2014 advierte que, otra vez, las rutas y calles cordobesas se transformaron en una ruleta rusa.Si la mirada analítica se detiene en cada una de estas tragedias al volante, se advierte que hubo una similar proporción de choques en rutas y en calles de ciudades y pueblos. Traducido: que no se trató de un fenómeno propio de la temporada turística, con un mayor flujo de tránsito en las carreteras, sino que la muerte continuó con el signo detectado hace ya un tiempo.La siniestralidad vial en Córdoba, lejos de ser un fenómeno estacionario, es una tragedia continua que no distingue temporadas.Los biciclos (motos y bicicletas, pero, en especial, los primeros) tuvieron una participación especial, con una proporción significativa dentro del total de choques fatales. Lo que obliga a preguntarse, una vez más, sobre qué política pública existe para intentar frenar tanta muerte en moto. Hasta hoy, igual que desde 2007, las respuestas no se han escuchado. En solitario Surge, también, que en muchos de estos siniestros viales de enero las víctimas no chocaron contra otro vehículo, sino que hubo una marcada cantidad de choques en solitario. Vuelcos de automotores, despistes que terminaron en impacto contra un guardarrail, un árbol o con una caída desde un barranco, y varios motociclistas que perdieron la vida luego de caer al asfalto. Este fenómeno puede leerse desde distintos ángulos. Por un lado, los errores humanos al conducir. También, lo poco preparados que están los caminos, tanto en rutas como en zonas urbanas, para soportar un despiste. La carencia de una infraestructura completa de seguridad vial que permita, en caso de que un automovilista perdiera el control de su vehículo, atenuar las consecuencias. La falta de estudios serios sobre las condiciones que rodean una ruta o una calle.Y, además, en algunos casos, cómo se duermen los conductores, lo que pone al descubierto la falta de previsión de algunos al momento de sentarse frente al volante de un rodado.Otra de las aristas que en este enero volvieron a quedar en evidencia, al igual que la tendencia detectada desde 2007 a esta parte, es que la mayoría de las víctimas fatales por choques de tránsito no había cumplido aún los 35 años.
Despistes y vuelcos
Hubo un importante porcentaje de despistes y vuelcos en el que participaron autos o camiones y que provocaron la muerte de sus ocupantes. Detrás de los choques en moto, es el ítem con mayor cantidad de víctimas fatales, llegando a las 14 personas fallecidas.

