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Un grito de hartazgo inundó Buenos Aires

Miles de personas colmaron la Plaza del Congreso con una manifestación genuina, conmovedora y diversa. Política en segundo plano y un reclamo unánime.

04 de junio de 2015 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Un grito de hartazgo inundó Buenos Aires
Histórica. La manifestación de ayer fue un hito: por convocante, por genuina y por la urgencia de su causa (DYN)

Buenos Aires. "Esto es una cuenta pendiente. Pude escaparme saltando por una ventana, salvé mi vida y la de mis hijos. Aquí estoy, mirame bien cobarde". Un pequeño cartel que colgaba sobre su pecho contaba lo que le pasó hace 40 años, cuando la violencia machista marcó su vida. Alicia, de unos 65 años en la actualidad, llegó sola a la Plaza del Congreso y se conmovió con la multitud. No buscaba prensa, buscaba hacer un cierre con su propia historia. Pocas veces una manifestación de hartazgo atravesó tan transversalmente a los argentinos. Mujeres y hombres de todas las clases sociales y franjas etarias se dieron cita frente al Palacio Legislativo para gritar bien fuerte "ni una menos" y crear un hecho fuertemente político. No se trató sólo de un reclamo a las instituciones y a la dirigencia, fue también una interpelación a los valores culturales que la sociedad hace suyos. Mamás de clase media con sus hijos pequeños, agrupaciones de mujeres feministas con pancartas pro despenalización del aborto, partidos políticos (la izquierda y el kirchnerismo eran los más visibles, en ese orden), jóvenes estudiantes del secundario y de la universidad, colectivos de mujeres de los barrios más humildes del Gran Buenos Aires, familiares de víctimas, oficinistas que se escaparon del trabajo una hora antes. Todos estuvieron ayer frente al Congreso. Eran muchas más las mujeres, pero el porcentaje de varones –un 30 al menos– entusiasmaba a las féminas con la posibilidad de que un cambio cultural esté en marcha. Las postales fueron incluso contradictorias. Unas monjas debieron presenciar azoradas a un grupo de chicas encapuchadas, con el torso descubierto y palos en las manos, gritar "¡vamos a matar a los violadores!". Dispuestas a darles guerra al machismo y al sexismo incluso con violencia, las amazonas se internaron en la plaza mientras multitudes colmaban las inmediaciones. Debajo del escenario, familias de mujeres asesinadas por sus parejas o ex a lo largo de los últimos 20 años escucharon atentas el documento que leyeron los actores Erica Rivas y Juan Minujín y la dibujante Maitena. Dos décadas de femicidios reunidas en un mismo día y lugar para decir basta. Desde el dolor Estaban ahí, estoicos, los padres de Chiara Páez, la adolescente de 14 años a la que obligaron a abortar y luego asesinaron en Rufino hace menos de un mes –hecho de disparó la convocatoria de la marcha nacional que se realizó ayer– y la familia de Wanda Taddei, la esposa del baterista de Callejeros que murió quemada por su marido. También dieron el presente Carola Labrador, la mamá de Candela Rodríguez, asesinada en 2011 cuando tenía sólo 11 años, y Susana Trimarco, la madre de Marita Verón, víctima de una red de trata de blancas. "La sociedad vio que no hay nadie poderoso detrás de esta convocatoria. Esto surgió porque un grupo de mujeres periodistas y una ONG decidieron lanzar la propuesta a través de las redes sociales", explicó Fabiana Túñez, cara visible de "La Casa del Encuentro", la organización que realiza las estadísticas que hoy tiene el país sobre los hechos de violencia machista y femicidios. Dicha ONG y las comunicadoras Indrig Beck (revista Barcelona), Valeria Sampedro (TN), Marcela Ojeda (Radio Continental) y Florencia Etcheves (TN) dispararon la iniciativa por las redes sociales. El documento, leído como punto culminante de la manifestación, apuntó a los tres poderes del Estado, aunque puso más las tintas en el Ejecutivo nacional por no implementar enteramente la ley 26.485 de 2009, ya que nunca puso en práctica el "Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres" –ni siquiera tiene presupuesto asignado– y porque no lleva adelante estadísticas oficiales sobre los casos que todos los días sacuden al país. Sobre el Poder Judicial también recayeron fuertes críticas. "Hay una falta de confianza de la Justicia sobre las mujeres que favorece a la impunidad de los victimarios. Estas fallas hacen que se agregue una nueva violencia contra las mujeres: la violencia institucional. Gran parte de las mujeres asesinadas por sus parejas hicieron antes las denuncias", decía el tramo del documento que leyó el actor Juan Minujín. "Las queremos vivas a todas, ni una menos", cerraba el manifiesto.

Políticos y famosos

Caras conocidas. Los actores Boy Olmi, Luciano Cáceres, Victoria Onetto y Carla Conte, la modelo Anamá Ferreyra, la cantante Laura Miller y hasta el actor turco Ergün Demir (Ali Kemal) marcharon ayer en Buenos Aires. También Moria Casán y Florencia de la V.

Bajo perfil. Los diputados K Julián Domínguez, Juliana Di Tullio, Mara Brawer y Mayra Mendoza se mezclaron con la multitud. El radical Mario Cimadevilla y los exdiputados Gil Lavedra y Luis Storani hicieron lo mismo. Por el Frente Renovador estuvieron Mirta Tundis, Felipe Solá y la esposa de Massa, Malena Galmarini.