El tránsito es un caos en cercanías de las escuelas
Cuando ingresan y salen los alumnos, no quedan espacios para circular ni estacionar, sobre todo si la calzada es pequeña. Los transportistas demoran en encontrar un espacio libre y algunos padres estacionan en doble fila.
El ingreso y la salida de clases en varios colegios de la ciudad de Córdoba son cada vez más conflictivos, tanto para quienes buscan estacionar en las adyacencias como para quienes sólo pretenden circular. Cuando llevan alumnos a las escuelas o a la hora de retirarlos, combis escolares y autos particulares se amontonan a lo largo de las cuadras próximas a las instituciones, estacionan en doble fila, realizan maniobras de riesgo y atascan el tránsito pasante.
La falta de espacios de estacionamiento en las escuelas es un dilema que estresa a transportistas y padres de alumnos.
La estrechez de determinadas calles, en especial las céntricas, ocasiona embotellamientos y demoras frente a los establecimientos educativos. La situación empeora si los colegios están ubicados sobre arterias de intenso tránsito, alto movimiento peatonal y paso de ómnibus urbanos e interurbanos, por ejemplo Caseros o Mariano Moreno. A veces, la circulación queda reducida a un único carril. Hasta en escuelas que dan a las avenidas hay complicaciones por los vehículos estacionados en ambas manos.
De lunes a viernes, en los turnos mañana y tarde, se reitera el caos vehicular en los horarios de entrada (7.30 a 8 y 13 a 13.30) y de salida (12 a 13.30 y 17.30 a 18.30). Los padres que llevan y buscan a sus hijos se las ven en figuritas para estacionar. A los transportistas les pasa algo similar, pese a tener espacios reservados (no siempre vacíos) para sus combis. “A veces debemos dar varias vueltas de manzana hasta encontrar un lugar”, comentan.
Por la escasez de lugares libres, hay combis escolares que estacionan en las cuadras siguientes a los colegios (por caso, las que buscan alumnos en el Amparo de María suelen parar en Caseros al 800), lo cual obliga a los niños a trasladarse y acrecienta peligros.
Es tal la magnitud del problema de la falta de lugares para estacionar que días atrás una madre se entabló en una áspera discusión con un inspector frente al Colegio de la Inmaculada (Entre Ríos casi Buenos Aires), al enterarse que la habían multado por detenerse un rato y entrar a buscar a su hijo. “¿Dónde querés que estacione..., ¿qué querés que haga?”, increpó la mujer al inspector.
El caso es sólo un reflejo de otros similares.
¿Quién ordena?. No siempre hay controles municipales para ordenar el ingreso y egreso de alumnos en algunas escuelas. El delegado de Policía de Tránsito, Carlos Molina, admitió que aumentaron los problemas vehiculares. "Por falta de inspectores y móviles, no se presta servicio en varios colegios céntricos, y menos en la periferia", confesó.
Ante la creciente falta de inspectores, se observan situaciones incorrectas en la cotidianidad. Por caso, transportistas que en avenidas y bulevares intentan frenar el tránsito para que alumnos primarios crucen y aborden el vehículo escolar.
En consecuencia, hasta la seguridad se pierde. Es dificultoso y riesgoso cruzar calles congestionadas y abordar el transporte escolar o el vehículo particular. Tiempo atrás, una mujer fue atropellada cerca del Colegio de las Adoratrices. Desde entonces sus autoridades exigen la instalación de un semáforo en Rosario de Santa Fe y Santiago del Estero.
Sin ser taxativo, hay mayores problemas de tránsito a la mañana temprano y al mediodía (sobre todo, cuando coincide la salida del turno mañana con el ingreso del turno tarde). Por la tarde los trastornos no son tan notorios, pero igual afectan la circulación.
Qué dice el municipio. El subsecretario de Tránsito, Dante Rossi, cree que los problemas vehiculares en inmediaciones de colegios se resolverían si éstos tuvieran playas de estacionamiento, ayudaran a organizar el tránsito y exigieran a padres de alumnos que respeten normas de conducción, como no estacionar en doble fila.
Rossi comentó que hay pedidos de colegios públicos y privados para que el municipio mejore la cartelería vial en escuelas, señalice sendas peatonales y pinte espacios reservados para ascenso y descenso de alumnos. “Lo estamos haciendo”, afirmó. Y reveló que, en 2012, se colocaron unas 30 lomadas frente a varios establecimientos.
Algunos puntos conflictivos
Céntricos. Inmaculado Corazón de María Adoratrices (Rosario de Santa Fe al 500), Santo Tomás (Caseros al 700), De la Inmaculada (Entre Ríos al 100), Nuestra Señora de Nieva (San Juan al 400), William Morris (Calasanz al 100), Amparo de María (Caseros al 700), 25 de Mayo (Rivera Indarte al 300), Nuestra Señora del Huerto (Belgrano al 200), San José (Independencia y Duarte Quirós).
En barrios. Padre Claret (La Cordillera al 4900), Nuestra Señora del Carmen (Argensola al 600), San José de Hermanas Dominicas (Mariano Moreno casi 27 de Abril), Superior de Comercio Manuel Belgrano (La Rioja al 1400), Taborin (Sabattini al 300), Escuelas Pías (24 de Septiembre al 1200), Alejandro Carbó (9 de Julio al 900), Hermanas Mercedarias (Fragueiro al 2300), Instituto Manuel Lucero (Lucero al 500), Escuela de Niños Deportistas, (Hipólito Vieytes al 500), Escuela San José (Sol de Mayo y San Luis), San Ramón Nonato (avenida Patria 282), Institución Escuti (Nazareth 3399).

