Reset Materno. La trampa del reloj biológico y por qué la natalidad sigue cayendo
La caída de la natalidad es un fenómeno global impulsado por factores sociales y económicos, pero la falta de conocimiento sobre la reserva ovárica y el envejecimiento celular está generando una creciente frustración en quienes deciden postergar la maternidad.
Según datos del Banco Mundial, en la década de 1960 una mujer tenía, en promedio, cinco hijos. En la actualidad, esa cifra ronda los 2,3. En Argentina, la tasa de natalidad cayó más de un 30% durante la última década.
Las razones son múltiples. La maternidad suele postergarse por proyectos personales, desarrollo profesional, dificultades económicas, problemas de salud o, simplemente, porque las condiciones para formar una familia llegan más tarde que en generaciones anteriores.
En este informe especial de Reset Materno, junto con el doctor Lucas Estofan, Reproducción y Ginecología en CIGOR, presentamos un tema que todavía aparece poco en las consultas ginecológicas: la preservación de la fertilidad y el impacto que tiene el paso del tiempo sobre la capacidad reproductiva.
El factor biológico
Uno de los conceptos centrales es la reserva ovárica, es decir, la cantidad y calidad de óvulos disponibles. Aunque la educación sexual y los controles ginecológicos suelen enfocarse en la prevención, pocas veces se habla de cómo evoluciona la fertilidad con la edad y qué implica esa información para quienes desean ser madres más adelante.
Las mujeres nacen con aproximadamente dos millones de óvulos. Al llegar a la pubertad esa cifra se reduce a entre 300.000 y 400.000, y continúa disminuyendo con el paso de los años. A partir de los 30 años comienza un descenso más marcado; después de los 35 se acelera y, desde los 40, las probabilidades de lograr un embarazo espontáneo disminuyen de manera considerable.
"Esta pérdida de la capacidad reproductiva no es lineal, sino que se comporta de manera exponencial: a partir de los 30 años se empieza a deteriorar y la velocidad se acelera muchísimo después de los 35, y mucho más aún después de los 40", señalo el Dr. Lucas Estofan.
Qué es la criopreservación de óvulos
Una de las alternativas disponibles es la vitrificación o criopreservación de ovocitos. El procedimiento consiste en estimular los ovarios para obtener varios óvulos maduros, extraerlos mediante una punción bajo sedación y conservarlos congelados.
"La criopreservación no es una garantía de nada, es una posibilidad. A mayor edad, menor posibilidad de quedar embarazada".
No se trata de una garantía de embarazo futuro, sino de una herramienta para preservar la calidad de los óvulos en el momento en que fueron obtenidos. Por eso, la edad en la que se realiza el procedimiento sigue siendo uno de los factores más importantes.
Decidir con información
El objetivo de este informe es acercar información sobre la fertilidad, sus límites biológicos y las alternativas disponibles. Contar con ese conocimiento permite que cada persona pueda tomar decisiones de acuerdo con su proyecto de vida y no recién cuando aparecen las dificultades.

