Grasa abdominal. Por qué tener panza es más peligroso para el corazón que el exceso de peso general

Una investigación presentada ante la Asociación Americana del Corazón advierte que el diámetro de la cintura supera al IMC como predictor de insuficiencia cardíaca.

29 de abril de 2026 a las 02:04 p. m.
Por qué tener panza es más peligroso para el corazón que el exceso de peso general
El exceso de peso abdominal, y no el IMC, es un predictor más fuerte del riesgo de insuficiencia cardíaca e inflamación.

Nuevas evidencias científicas sugieren que el exceso de peso localizado alrededor de la cintura es un factor determinante para la salud cardiovascular.

Según un estudio presentado en las Sesiones Científicas de Estilo de Vida 2026 de la Asociación Americana del Corazón (AHA), la grasa abdominal dispara el riesgo de insuficiencia cardíaca incluso en personas con un peso considerado normal.

La investigación, realizada en Boston, resalta que la grasa visceral es un predictor mucho más potente que el Índice de Masa Corporal (IMC). Este hallazgo plantea un cambio de paradigma en la forma en que los médicos evalúan el riesgo cardíaco en la consulta cotidiana.

La inflamación como factor clave

El exceso de peso abdominal, y no el IMC, es un predictor más fuerte del riesgo de insuficiencia cardíaca e inflamación.
El exceso de peso abdominal, y no el IMC, es un predictor más fuerte del riesgo de insuficiencia cardíaca e inflamación. (Unsplash)

El estudio revela que la inflamación sistémica desempeña un papel fundamental en la relación entre la obesidad central y el fallo del corazón. Los científicos determinaron que entre un cuarto y un tercio del vínculo entre la grasa abdominal y la insuficiencia cardíaca se explica por procesos inflamatorios.

La inflamación en todo el cuerpo puede dañar los vasos sanguíneos y provocar la acumulación de tejido cicatricial en el corazón. Estas condiciones alteran el sistema inmunológico y comprometen la función cardíaca a largo plazo.

"Esta investigación nos ayuda a entender por qué algunas personas desarrollan insuficiencia cardíaca a pesar de tener un peso corporal que parece saludable", explicó Szu Han Chen, autora principal del estudio y estudiante de medicina en la Universidad Nacional Yang Ming Chiao Tung en Taiwán.

Riesgos en personas delgadas

El exceso de peso abdominal, y no el IMC, es un predictor más fuerte del riesgo de insuficiencia cardíaca e inflamación.
El exceso de peso abdominal, y no el IMC, es un predictor más fuerte del riesgo de insuficiencia cardíaca e inflamación. (Unsplash)

Una de las conclusiones más alarmantes es que las medidas elevadas de cintura identificaron un mayor riesgo incluso cuando el IMC de los participantes era normal. Esto significa que estar "delgado" no garantiza protección si existe acumulación de grasa en la zona del abdomen.

Durante un seguimiento de casi siete años, los investigadores observaron los siguientes datos:

  • Un total de 112 adultos desarrollaron insuficiencia cardíaca durante el periodo de estudio.
  • El riesgo aumentó en relación directa con la circunferencia de la cintura y la relación cintura-altura.
  • Los participantes con mayores niveles de inflamación en sangre mostraron más probabilidades de sufrir fallas cardíacas.

Nuevas estrategias de prevención

Ante estos resultados, los expertos sugieren que los médicos deberían dejar de depender exclusivamente del peso total para evaluar a sus pacientes. El monitoreo del tamaño de la cintura podría permitir identificar a personas en riesgo mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas.

Al respecto, la doctora Sadiya S. Khan, presidenta voluntaria de la Declaración Científica 2025 de la AHA, señaló: "Este estudio destaca la importancia de integrar medidas de adiposidad central, como la circunferencia de la cintura, en la atención preventiva de rutina".

El exceso de peso abdominal, y no el IMC, es un predictor más fuerte del riesgo de insuficiencia cardíaca e inflamación.
El exceso de peso abdominal, y no el IMC, es un predictor más fuerte del riesgo de insuficiencia cardíaca e inflamación. (Unsplash)

Detalles de la investigación

El análisis incluyó datos de salud de 1.998 adultos afroamericanos en Mississippi, con una edad promedio de 58 años. Los investigadores evaluaron el peso, el IMC, la circunferencia de la cintura y realizaron análisis de sangre para medir la proteína C reactiva, un marcador de inflamación.

Aunque los hallazgos son preliminares hasta su publicación en una revista revisada por pares, la AHA ya promueve desafíos de datos para profundizar en cómo la inflamación contribuye a las enfermedades del corazón. Entender estos impulsores es clave para modificar el riesgo antes de que el daño sea irreversible.