También se reprodujeron los pozos en las calles
Aparecieron baches nuevos o renacieron los que fueron tapados con material de baja calidad. Se produjeron anegamientos.
La sequía y las cenizas dejaron sus problemas y desesperaron, especialmente a los alérgicos. Pero, cuando llegó la ansiada lluvia, los cordobeses no necesitaron recurrir a su memoria para recordar viejos problemas de urbanidad. Unos pocos milímetros alcanzaron para que renacieran viejos baches, generalmente tapados a las apuradas y sin el material adecuado. Los automovilistas y motociclistas volvieron a padecer ayer el tránsito por las calles de Yofre, Alta Córdoba, Inaudi, Panamericano, Villa Cabrera o el Cerro de las Rosas, por citar solo a algunas de las zonas que le aportan un paisaje lunar a la ciudad. Esos cráteres, en algunos casos muy peligrosos, no parecen irse nunca, más allá de los planes de bacheo que se anuncian o se ponen en marcha cada semana. Del mismo modo, en la noche del martes fue muy complejo transitar por barrios como San Martín o Alta Córdoba, donde los desagües no existen o recién comienzan a hacerse.

