Siempre es un acto de violencia
Es muy interesante que se debata este tema tan grave y preocupante. Alberto Ilieff.
Es muy interesante que se debata este tema tan grave y preocupante. La ONU, hace mucho, viene alertando que la trata está creciendo de manera alarmante en todo el mundo. Y Argentina está incluida. Esperemos que otras provincias repliquen la iniciativa. De todas maneras, no nos olvidemos de que esto ya está penado por la ley argentina 12.331, que prohíbe en todo el ámbito de la nación la existencia de prostíbulos. Está vigente, es ley; si los jueces y policías quisieran aplicarla, hoy lo pueden hacer. La ley provincial sancionada ayer refuerza esta norma nacional, que ya está vigente. Las leyes intervienen a nivel simbólico y disponen qué conductas son socialmente permitidas y cuáles no. Ejerce su poder didáctico. Si no, parece ser lo mismo tener una panadería que un prostíbulo. Las consecuencias sociales y personales no son las mismas. Si las chicas que son secuestradas y engañadas luego son llevadas a los prostíbulos, cómo podemos separar la prostitución de la trata. Las que eligen son una minoría.De todas formas, todo acto de prostitución, sea la mal llamada "forzada" o la mal llamada "voluntaria", es un acto de violencia contra la mujer, porque se hace uso y abuso de un cuerpo. Un señor cosifica una persona gracias a su capacidad económica. Elige un objeto sexual para satisfacerse. No hay una relación de persona a persona; la mujer del otro lado es un simple recipiente, un orificio para descargar. Aquí no interviene la sexualidad, porque la sexualidad está constituida por el deseo, las ganas, implica una libre elección. Cuando hablamos de prostitución, hablamos de pagar a cambio del uso o abuso de un orificio. Cuando el señor se retira, ni siquiera sabe el nombre ni le importa la historia de la mujer. Para él, son todas putas.
*Coordinador Red Abolicionista contra la prostitución y la trata de personas.

