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Ser mujer no es tan fácil, pero se aprende

El martes es el Día Internacional de la Mujer. ¿Es idea nuestra, o cada vez hay menos que festejar? Rosa Bertino.

05 de marzo de 2011 a las 12:01 a. m.
Ser mujer no es tan fácil, pero se aprende

La embarazada camina oronda por una transitada arteria. Más atrás circula otra, apurando a dos niños remolones. Un policía, un verdulero y un par de clientes las observan, sin disimular el fastidio. "Yo no hago más que ver embarazadas… es como una epidemia", farfulla un hombre. "¡Como para no! ¡Total, se los mantenemos nosotros!", añade el uniformado. Según él, en el destacamento se la pasan extendiendo certificados de domicilio y convivencia, que "les sirven para cobrar planes o reclamar una cuota alimentaria". El grupito concluye que la política asistencialista, coronada por los seis meses por maternidad a docentes y empleadas públicas, incentivará la natalidad costeada por la sociedad. Pero no mejorará la enseñanza ni el empleo femenino y, menos aún, la situación de la mujer en general. Al contrario. Una señora acota que los varones gay están copando puestos de trabajo. "Fíjense en los súper, las clínicas, los peajes, los telecentros, en especial lo que tenga que ver con atención al público". Y mete una reflexión personal: "Es lógico: tienen regios modales, son solteros… y no se embarazan". Un par de risotadas, típicamente masculinas, aderezan el comentario. Por motivos parecidos, más los atributos carnales, esos mismos seres estarían ocupando "otras" posiciones femeninas. Segundo sexo. No hace falta ser varón para ser machista. Cualquiera lo sabe. Aunque discutibles, los 180 días posparto son una buena noticia entre tantas malas, provenientes del "segundo sexo". Así lo definía, irónicamente, Simone de Beauvoir. La francesa era muy crítica de la mujer dependiente. Y de la que interpreta la maternidad como la razón de ser de la femineidad. En cuanto a la licencia posparto, hubiera sido más fructífero abrir guarderías maternales en los lugares de trabajo o radios cercanos.Sin embargo, al gobernante promedio le encantan las medidas seudopopulistas, con costas al contribuyente. Pero, en este caso, acaso también se pretendió dar una señal alentadora, en un entorno francamente preocupante. Conmemoración. No en vano los actos de la efeméride a conmemorarse el próximo martes ponen cada vez más el acento en la violencia de género. Mujeres maltratadas, explotadas, asesinadas… El "feminicidio" ya está incorporado a las leyes y al imaginario colectivo. El año pasado hubo 260 feminicidios en todo el país (Córdoba, segunda en el ranking). La franja más vulnerable oscila entre los 19 y los 30 años. Salvo excepciones, los ataques provienen de parejas o ex parejas; padres o padrastros. Pero la solución no pasa por decir que a esa edad una mujer está en condiciones de cuidarse. Porque buena parte del problema pasa por el grado de dependencia psicológica que logran plantear quienes ejercen la violencia.Aun así, y por duras que sean las leyes, la transformación genuina provendrá del propio género femenino. El Día de la Mujer no tiene por qué ser el Día de la Víctima.