En salud también se profundiza el modelo
Hace un año que se sancionó la ley que regula a las empresas de medicina prepaga y cinco meses que se reglamentó la letra chica. Los trazos gruesos están y no se cumplen. Laura González.
Hace un año que se sancionó la ley que regula a las empresas de medicina prepaga y cinco meses que se reglamentó la letra chica. Es probable que aún queden zonas grises, pero lo cierto es que los trazos gruesos están y no se cumplen. Conocedores del sistema aseguran, por lo bajo, que el propio Ministerio de Salud de la Nación es cómplice de esta situación, a sabiendas de que las nuevas reglas depurarán el sistema de 568 entidades y que apenas quedarán las cinco o seis grandes que tienen clínicas propias, las mismas que hoy concentran la cuarta parte del padrón de casi 12 millones de afiliados. Esa cifra, que triplica lo que hasta ahora se conocía, surge del censo que terminó de hacer días atrás la Superintendencia de Salud. De las 568 entidades, 247 tienen coberturas parciales.Otros dicen que esto es el primer capítulo y que para adivinar el final hay que seguir de cerca la relación entre Cristina Fernández y Hugo Moyano, de la CGT. Están los que auguran en el mercado de la salud una profundización del modelo. En la Superintendencia fue designada la ultrakirchnerista Liliana Korenfeld al frente de la gerencia que reparte –o debería repartir– unos 1.200 millones de pesos de los tratamientos comprendidos en la Administración de Programas Especiales (APE). No quedan ya hombres de Moyano en ese organismo. La Cámpora dejó trascender alguna vez que el Gobierno evaluaba estatizar los aportes obligatorios de trabajadores y empleadores que van a las obras sociales y hacer una especie de seguro único de salud para todos, bajo el amparo del Pami. Esa caja representa alrededor de 28 mil millones de pesos anuales, equivalentes a cuatro YPF. El proyecto se archivó porque encontró, en su momento, mejor reemplazo al estatizar las AFJP, pero vuelve al ruedo ahora que se fracturó la alianza del kirchnerismo con Moyano y que el Pami ganó gimnasia y restó reclamos, con una atención de 4,5 millones de afiliados.

