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Ciudadanos

Cuentas claras. El otro “riesgo país”, que no para de subir y subir

El Gobierno nacional celebra que el indicador medido por JP Morgan viene a la baja. Pero Argentina sigue siendo un país riesgoso para la mayoría de sus habitantes.

16 de mayo de 2026, 09:03
El otro “riesgo país”, que no para de subir y subir
POBREZA. El año pasado creció 54% la cantidad de personas en situación de calle que fueron asistidas por la Municipalidad de Córdoba.

Atado a la suerte de la “macro”, el Gobierno nacional se ufana de que el riesgo país viene a la baja en los últimos meses. Esta semana perforó la barrera de los 500 puntos y el ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la reducción del indicador. Luego subió un poco y se estabilizó en torno de las 520 unidades.

El riesgo país es un indicador que mide la probabilidad de que un Estado pueda cumplir –o no– con el pago de sus deudas, y refleja la confianza de los inversores extranjeros en la estabilidad económica y política de un país. A pesar de la mejora, la prima de riesgo argentina es la más alta de toda América latina, muy por encima del promedio regional de 256 puntos.

Más allá de esto, vivir hoy en Argentina entraña muchos otros riesgos que no son seguidos a diario por ninguna consultora, pero que son tanto o más preocupantes que el índice que mide JP Morgan. Repasemos.

Riesgo jubilado. Los haberes jubilatorios nacionales llevan perdido casi 30% de su poder adquisitivo desde que Javier Milei llegó a la presidencia, a lo que se suma el congelamiento desde entonces del bono de $ 70 mil que completa sus ingresos. Además, la quita de la cobertura del 100% en muchos medicamentos del Pami los obliga a suspender tratamientos, lo que condiciona gravemente su salud.

Riesgo discapacitado. Es otro de los colectivos más afectados por la administración libertaria. A pesar de que el Congreso aprobó dos veces la Ley de Emergencia en Discapacidad, el Gobierno se niega a aplicarla, aduciendo falta de presupuesto. Con ello, esta población se queda sin prestaciones básicas, los centros de atención cierran y miles de personas con esta condición pierden sus pensiones por invalidez.

Riesgo estudiante. Otra de las leyes que el Gobierno se resiste a cumplir es la de Financiamiento Universitario, también con varias ratificaciones legislativas. El estado de las casas de altos estudios se deteriora cada vez más y ya se cuentan por miles los profesores de primer nivel que renuncian a sus cargos por el deterioro salarial, lo que empobrece la oferta académica que reciben los estudiantes.

Riesgo trabajador. La desocupación viene en alza desde diciembre de 2023, con la industria y la construcción como los rubros que más trabajadores expulsan, mientras crecen los empleos informales y de baja calidad. Por el contrario, los salarios pierden poder de compra frente a una inflación que dejó de bajar para estacionarse entre el 2,5% y el 3% mensual. Las paritarias, mientras tanto, corren desde atrás.

Riesgo comerciante. Las ventas minoristas se derrumbaron en el último año al ritmo de un consumo golpeado por la caída del poder adquisitivo de las familias. La demanda de productos básicos –que incluye alimentos y bebidas– bajó entre 5% y 7% respecto de 2025. Como consecuencia, los locales vacíos ganan protagonismo en la mayoría de las ciudades.

Crece la vacancia de locales comerciales en el centro de la ciudad de Córdoba. (La Voz)
Crece la vacancia de locales comerciales en el centro de la ciudad de Córdoba. (La Voz) ((José Gabriel Hernández / La Voz))

Riesgo paciente. El Estado nacional también dejó de garantizar el acceso a medicamentos a pacientes con enfermedades graves, como por ejemplo cáncer. Los recursos de amparo se multiplican en reclamo de financiamiento para tratamientos imprescindibles, pero las respuestas no llegan. Muchas personas no tienen tiempo para esperar y mueren.

Riesgo tarjeta de crédito. La imposibilidad de llegar a fin de mes llevó a millones de familias a endeudarse más allá de sus posibilidades para solventar sus gastos más elementales. Hace ya meses que el crédito dejó de ser el motor del consumo y cada vez son más los hogares superendeudados y en mora.

La lista de "riesgos" podría seguir. Milei convirtió un país que ya tenía problemas profundos en un país riesgoso para buena parte de su población. Quizá debamos preguntarnos de qué hablamos cuando hablamos de “riesgo país”.