Enfermedades. Resfríos en cadena: por qué el invierno impide que el cuerpo se recupere del todo

El frío reduce las defensas en la mucosa nasal y deja al organismo expuesto a nuevas infecciones antes de recuperarse de la anterior. Qué dicen los especialistas.

04 de junio de 2026 a las 11:59 a. m.
Resfríos en cadena: por qué el invierno impide que el cuerpo se recupere del todo
Resfríos consecutivos en invierno. Gripe.

Durante el invierno, la temperatura baja considerablemente. Hasta ahí, ninguna novedad. Pero también instala una queja recurrente en los consultorios médicos. Esa sensación de encadenar un proceso gripal tras otro sin una recuperación completa no es una percepción subjetiva, sino una realidad clínica que responde a factores ambientales, biológicos y de comportamiento social.

En Argentina, las infecciones respiratorias agudas (IRA) representan aproximadamente el 50% de las consultas ambulatorias y el 25% de las totales en servicios de atención primaria. La incidencia nacional de la influenza (ETI) se estima en una tasa de aproximadamente 1.656 casos por cada 100.000 habitantes, con picos estacionales muy marcados entre finales de marzo y principios de mayo.

En ese escenario circulan simultáneamente la gripe, el rinovirus y el virus sincitial respiratorio, lo que multiplica las chances de reinfectarse.

Por qué el frío debilita la primera línea de defensa

Resfríos consecutivos en invierno. Gripe.
Resfríos consecutivos en invierno. Gripe. (Magnific)

La explicación está en la mucosa nasal. "El aire frío y seco del invierno no sólo ayuda a que los virus sobrevivan más tiempo en el ambiente, sino que impacta directamente en nuestra primera línea de defensa", advierte la doctora María Victoria Sánchez Simonet, especialista en medicina interna.

Cuando baja la temperatura en las fosas nasales, se produce una vasoconstricción y el flujo sanguíneo disminuye, lo que genera que lleguen menos células inmunitarias al punto de entrada de los patógenos. El cuerpo, en definitiva, queda más expuesto justo donde más necesita defenderse.

A eso se suma la menor exposición solar del invierno, que reduce los niveles de vitamina D, clave para el sistema inmune. Y la calefacción en ambientes cerrados reseca las mucosas y las vuelve más permeables a los virus.

No es el mismo resfrío, son varios seguidos

Uno de los errores más frecuentes es suponer que un cuadro que dura más de dos semanas es una sola infección que no termina de resolverse. La especialista aclara que, en la mayoría de los casos, se trata de infecciones consecutivas.

"Un sistema inmunitario que acaba de combatir un virus puede quedar temporalmente debilitado, lo que facilita que un segundo o tercer virus aproveche esa ventana de vulnerabilidad", explica Sánchez Simonet. En invierno, pasar más tiempo en espacios cerrados y con escasa ventilación aumenta la exposición constante a diferentes cepas.

"No es que el resfrío sea más fuerte, es que nuestro organismo tiene menos tiempo para recuperarse entre un asalto y otro", sintetiza la médica.

Qué ocurre en Argentina en invierno

Resfríos consecutivos en invierno. Gripe.
Resfríos consecutivos en invierno. Gripe. (Magnific)

Cada invierno en Argentina, el sistema de vigilancia epidemiológica del Ministerio de Salud de la Nación registra un pico sostenido de consultas por infecciones respiratorias agudas, con mayor circulación viral en la franja de julio y agosto.

En Córdoba, los centros de atención primaria concentran buena parte de esa demanda estacional, con cuadros que los pacientes describen como "encadenados" y que responden exactamente al mecanismo que describen los infectólogos. No es persistencia del mismo virus, sino reinfecciones sucesivas facilitadas por un sistema inmune que no terminó de reponerse.

La recomendación médica de base sigue siendo la misma:

  • ventilar los ambientes
  • mantener la vacunación antigripal al día
  • evitar automedicarse con antibióticos