Ajustes. Protesta en Fábrica Militar Villa María: desde el lunes la empresa deja de brindar transporte a los empleados
La presidencia de la firma del Estado les anunció que discontinuará el histórico servicio de colectivos que traslada a operarios desde los barrios de la ciudad hasta la planta de producción de pólvoras.
Dirigente del gremio Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), junto a un grupo de operarios, encabezaron este viernes una protesta en la puertas de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María como reacción al anuncio de la empresa de recortar en forma total el servicio de transporte que traslada al personal desde la ciudad hacia el establecimiento.
La medida, según señala el gremio, afecta a cerca de 300 trabajadores.
En el reclamo producido en los portones del establecimiento, Silvana Torres, secretaria gremial, y Sergio Catalano, secretario adjunto, advirtieron sobre el impacto económico y el riesgo para la integridad física de los empleados que deberán movilizarse por sus propios medios a partir del próximo lunes.
Según explicó Torres, la notificación recibida indica que el transporte —un servicio que funciona desde los inicios de la planta— dejará de operar por decisión de la presidencia de la empresa.
"Es el medio que tenemos para llegar a nuestro puesto de trabajo y el que sostenemos durante un montón de años", enfatizó la dirigente.
Por su parte, Catalano destacó el valor histórico y simbólico de este servicio: "Es un derecho adquirido, hace desde que existe la fábrica. Tenemos historia, son 89 años de historia que nos vienen a arrebatar porque no entienden que es un derecho".
Distancias
La Fábrica Militar se encuentra a una distancia de siete kilómetros del centro de Villa María. El avance de la urbanización hizo que algunos barrios se encuentren muy cerca, e incluso hay otros espacios, como el Parque Industrial, que están a mayor distancia.
En el caso del predio fabril militar, los dirigentes señalaron que la medida representa un "ataque al bolsillo" en un contexto de salarios que calificaron como "de miseria". La preocupación se agrava por la falta de frecuencias de colectivos urbanos en los horarios de producción, lo que obligaría a muchos trabajadores a trasladarse en sus propios medios.
Desde el gremio sostienen que estas acciones buscan el abandono de los puestos de trabajo.

Ante la falta de inversiones y el estancamiento salarial, los representantes de los trabajadores se declararon en estado de alerta permanente. "Esto va de menor a mayor, no descartamos nada", advirtió Catalano, dejando abierta la posibilidad de medidas de fuerza graduales si no se revierte el recorte.
Desde ATE puntualizaron que la Fábrica Militar local cuenta con 296 trabajadores y denuncian un deterioro en la producción y los ingresos.
“Lamentablemente no tenemos un plan productivo que sea efectivo. Hemos tenido ya los retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas”, explicaron ante los medios.
“Desde el 2023 hemos perdido el 30% en los salarios, tenemos ajuste estructural y recorte de presupuesto. Ya es el cuarto presidente que tenemos en la fábrica y los trabajadores se quieren ir por los bajos salarios; estamos endeudados en alimentos”, remarcaron sobre la situación interna.
En el país quedan cuatro plantas de la estatal Fabrticaciones Militares. Dos de ellas están en Córdoba, la de Villa María y la de Río Tercero, que cuenta también con cerca de 300 empleados.

